Lo que no se ve no existe. Lo que no se conoce, no se quiere. Y por eso salgo del armario, apolillado y oscuro, para brillar como mujer, más allá del VIH. Salgo para que me conozcas, me respetes y me ayudes a trabajar en la prevención y la lucha contra el estigma. Pero sobre todo salgo por ti, mujer, chica, niña, que ya convives con el virus, para cantarte que no debes tener vergüenza ni sentirte culpable. Para recordarte que tú también, a pesar de ser mujer, tienes un lugar en este universo y mereces ser querida.

1
Comment
  1. Bueno soy portador y por el trabajo que realizo y la provincia tan pequeña,, si me hiciera visible. Seria seguramente un apestado con campanillas.. Es triste pero asi es..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *