El Teatro Nacional Habima, situado en el centro de Tel Aviv, Israel ha vivido una jornada histórica. El primer concurso de belleza de la comunidad transexual en la historia de Israel ha finalizado con música, aplausos, sonrisas y una ganadora: la árabe-israelí Talin Abu Hana.

La Miss Trans Israel 2016 es una árabe cristiana que vive en Nazaret al norte del país. Esta joven de nacionalidad israelí no sólo logra reivindicarse a nivel personal sino que recibe un vale de 15.000 dólares para ser atendida por un prestigioso cirujano plástico en Tailandia y el billete para representar a Israel en el concurso internacional ‘Miss Trans Star’ previsto en unos meses en Barcelona.

«Israel me permite a mí, una árabe cristiana de Nazaret, que acabe la guerra entre su alma y su cuerpo. Nuestro país se merece estar en la cima», afirmó la feliz ganadora a los medios locales y extranjeros. Según los expertos, era la favorita para alzarse con este triunfo tan especial.

La celebración de este certamen es una reivindicación de este colectivo y el pistoletazo simbólico de los actos de la «Semana del Orgullo Gay de Tel Aviv» que culminará el próximo viernes con el tradicional y masivo desfile del Orgullo Gay en las calles de esta ciudad mediterránea.

Tel Aviv es una de las localidades más amistosas y tolerantes hacia los homosexuales. Destaca sobre todo en una zona donde muchos países condenan la homosexualidad con la cárcel o la pena de muerte. Los líderes de la influyente comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y personas Transexuales) en Tel Aviv afirman que Israel aún debe avanzar mucho en el campo legal pero destacan que un evento como el celebrado este viernes en el Teatro Nacional israelí es impensable en los países árabes vecinos o en Irán.

En palabras de la organización, las 12 finalistas «son un mosaico real de Israel con sus diferentes contextos, comunidades y religiones. Un ejemplo del coraje y tolerancia enfatizando el lema de los actos del Tel Aviv Pride este año: Las Mujeres por el Cambio».

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Más allá de la ganadora árabe cristiana, destaca una bailarina de vientre musulmana marginada por su familia y una judía educada en el seno de una familia ultraortodoxa de Jerusalén. Aylin Ben-Zaken, considera la participación como una gran victoria. Su punto de inflexión tuvo lugar en 1998 cuando Dana International ganó Eurovisión para gozo de Israel y de la comunidad transexual en todo el mundo. «Cuando la vi, me di cuenta que ahí fuera hay otra persona como yo. Me di cuenta que no estaba sola», explica Ben-Zaken al ‘Jerusalem Post’. Se dio cuenta que más personas «ahí fuera» no sólo no se identifican con su cuerpo sino que se atreven a revelarlo y en este caso cantarlo a toda Europa. A los 10 años y en un barrio jaredí de Jerusalén descubrió la palabra «Diva».

Yisraela Stephani Lev, una de las más famosas y veteranas representantes de este colectivo en Israel, niega que destacar la tolerancia hacia los gays sea una forma de hacer «propaganda israelí que pretende ocultar las políticas hacia los palestinos» tal y como denuncian los activistas propalestinos. «Esto no es propaganda. Vivimos en Tel Aviv, en Israel, el único país sano en esta zona que permite vivir como gays o transexuales sin el temor a ser masacrados o lanzados desde un tejado», asegura a los medios locales.

Tel Aviv, engalanada desde hace días con las banderas del arcoíris, se prepara para una semana de muchas fiestas, conferencias, turismo gay y un desfile multitudinario lleno de música y color. Y un mensaje a favor de la tolerancia.

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