A algunas personas les puede parecer que el tratamiento para VIH siempre ha sido como es ahora. Otras, mucho más desinformadas, pueden pensar que sigue siendo como en los comienzos de esta infección. En realidad, estos más de 40 años pisándole los talones al VIH han dado para una gran evolución médica y farmacológica.

Al principio no existía ningún tratamiento. Como suele decirse, la infección por VIH equivalía a una sentencia de muerte. Con el tiempo fueron apareciendo los primeros fármacos con efectos sobre el virus, pero al precio de una gran toxicidad para el organismo. Además, eran tratamientos muy complejos, había que tomar un montón de pastillas cada día. A mediados de los años 90 el tratamiento se fue perfeccionando y simplificando: poco a poco fuimos diciendo adiós a esa sentencia de muerte.

Desde entonces el TARGA (tratamiento antirretroviral de gran actividad) no ha dejado de mejorar. Concretamente lo ha hecho en dos aspectos: en su capacidad para mantener el VIH en nivel indetectable (y, por tanto, intransmisible) y en la disminución de los efectos secundarios para quien lo toma.

Hoy en día se siguen buscando maneras de simplificar el TARGA sin que pierda eficacia. Por ejemplo, administrarlo no en forma de pastilla diaria sino de inyección mensual o bimensual. Es lo que se conoce como tratamiento long acting (de largo efecto), cuya implementación se está estudiando seriamente en la actualidad.

Una vez más, hemos contado con la colaboración de la doctora Sara Nistal Juncos, jefa asociada de Medicina Interna del Hospital Universitario Rey Juan Carlos y especialista en VIH, y el doctor José Antonio Rueda Camino, médico especialista en Medicina Interna en el mismo hospital. Ambos han contestado a algunas dudas básicas que teníamos sobre esta nueva forma de tratamiento para VIH.

Con el long acting se habla de administrar 6 o 12 inyecciones por año, ¿es correcto?

En efecto, los pacientes candidatos podrían recibir una inyección cada mes o cada dos meses.

¿Esto sustituiría a la pastilla diaria?

Sí, los pacientes que lo recibiesen ya no tendrían que tomar tratamiento oral.

¿En qué punto estamos? ¿Se está administrando ya el long acting?

La Agencia Europea del Medicamento ha autorizado la comercialización de dichos fármacos, pero se desconoce cuándo estarán disponibles para su administración. Actualmente solo los están recibiendo los pacientes incluidos en ensayos clínicos.

¿Estas inyecciones pueden suponer ventajas respecto al tratamiento actual? ¿Cuáles?

El hecho de sustituir la toma diaria de pastillas por una inyección cada 1 o 2 meses ofrece ventajas en cuanto a la comodidad para el paciente, mejora en la adherencia al tratamiento y reducción del estigma social.

¿Sabemos cuándo va a llegar a España?

No.

¿Puede haber pacientes a los que el long acting no beneficie y deban permanecer con el tratamiento actual?

No todos los pacientes son candidatos para recibir dicho tratamiento. Se debe tener en cuenta, entre otros, una serie de requisitos para valorar el inicio de dicho tratamiento: haber alcanzado la indetectabilidad mantenida en el tiempo, comprobar la tolerancia vía oral al tratamiento antes de inyectarse, no haber tenido fracasos terapéuticos con fármacos de la familia de los inyectables, etc.

Como ves, de momento toca seguir con el tratamiento tradicional y hacerlo con una buena adherencia. Si tienes cualquier duda o problema con tu tratamiento consúltalo con el médico que te está llevando para que pueda encontrar la mejor solución.

Rafael San Román, psicólogo