En el post de hoy vamos hablar de una droga frecuentemente utilizada en circuitos del chemsex, encuentros sexuales bajo la influencia del consumo de diversas sustancias. Puede que muchas de las personas que estéis leyendo esta editorial no hayáis oído hablar nunca del GHB, sin embargo para otras muchas es una droga conocida.

Hoy vamos aclarar algunos puntos sobre el GHB para que tanto si no has oído hablar de ella como si la has consumido de manera puntual o frecuente tengas la información necesaria.

¿Qué es el GHB?

Es una sustancia depresora que se presenta en un líquido incoloro generalmente y sin olor con un sabor químico. En un principio esta droga fue utilizada en el ámbito de la medicina por sus propiedades anestésicas

¿Cómo se la conoce frecuentemente?

Es popularmente conocida como “G” o también se le denomina “chorri”. Viene presentado en pequeños frascos con cuentagotas, dosificándose con una varilla (de ahí la referencia a un chorro).

¿Cómo se toma?

En un vaso se bebe la mezcla del GHB, a través de la varilla o cuentagotas con agua, zumo o refresco. Si se administra de un vaso el GHB tiende a depositarse en el fondo del recipiente beber los restos que queden en el vaso tienen una mayor concentración existiendo riesgo consumir una dosis elevada. El GHB jamás debe ser mezclado y consumido con alcohol u otras sustancias depresoras del sistema nervioso central.

¿Qué sensaciones produce?

Produce relajación y cierta sensación de bienestar. A nivel sexual produce desinhibición y un aumento sensorial aumentando e intensificando la experiencia del orgasmo. Sus efectos son rápidos pudiendo aparecer entorno a los 15 minutos tras su administración y se prolongan durante dos horas aproximadamente.

¿Qué efectos secundarios tiene?

Entre los efectos más frecuentes encontramos vómitos, náuseas, descoordinación y somnolencia. Un consumo de dosis elevadas puede desembocar en convulsiones y lagunas mentales o pérdidas de memoria. La resaca puede ir acompañada de dolor de cabeza, cansancio y ligera confusión.

¿Qué riesgos tiene para la salud?

Esta sustancia requiere de un especial cuidado a la hora de su administración ya que el margen entre una dosis que produce efectos deseados y otra que conlleve una intoxicación son muy pequeños. Pudiendo producir un coma a la persona que sufra dicha intoxicación, o lo que popularmente es conocido como “doblar de G”.

La intoxicación por GHB, especialmente en combinación con otras sustancias depresoras, produce, además de la pérdida de consciencia, que la capacidad respiratoria se haga más lenta pudiendo desembocar en depresión respiratoria. Existe también el riesgo de que se produzcan vómitos algo realmente peligroso en personas que han perdido la consciencia ya que hay riesgo de asfixia o ahogamiento. Por eso es tan importante si alguien ha perdido la consciencia tumbarlo de lado mientras llamamos al 112.

Además un consumo prolongado de GBH puede producir tolerancia y dependencia física, al igual que el alcohol. Se aconseja espaciar los consumos de esta sustancia para evitar esta dependencia. Una señal de alarma que puede hacer sospechar que se tiene un problema de abuso con el GHB es no poder mantener relaciones sexuales o salir de fiesta sin el consumo de esta sustancia.

¿Cómo puedo saber si tengo un consumo problemático?

Una señal de alarma que puede hacer sospechar que se tiene un problema de abuso con el GHB es no poder mantener relaciones sexuales o salir de fiesta sin el consumo de esta sustancia. Si este es tu caso puedes contactar con el equipo de Imagina para diseñar un plan que te permita recuperar el control y mejorar el cuidado de tu salud (salud@imaginamas.org o llamando al 910 321 199)

Por último conviene tener en cuenta:

  • Es aconsejable no consumir GHB en soledad y ser especialmente prudentes en la dosis y cantidad consumida.
  • Nunca consumir GHB directamente en la boca a través de la varilla sin diluir en agua, zumo o refresco
  • No mezclar con alcohol o cualquier otra sustancia depresora del sistema nervioso central.
  • Espaciar el consumo para evitar tolerancia y dependencia física. Espaciar al menos dos horas las dosis que se consuman.
  • Asimismo, prestar atención a su consumo en combinación con sustancias estimulantes ya que puede enmascarar los efectos de GHB facilitando que se consuma una dosis mayor que intensifique efectos no deseados y facilite sedación e intoxicación.
  • Si estás con alguien que ha consumido GHB comienza a dormirse y no responde a estímulos externos (pellizcos, gritos) conviene tumbarlo de lado, llamar al 112 y no abandonarle hasta que lleguen los profesionales sanitarios. Este consejo tan sencillo puede salvar la vida de una persona.

Iván Zaro, Trabajador Social

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