Para entender de lo que vamos a hablar en esta editorial empezaremos por definir. El suicidio es el acto de quitarse deliberadamente la propia vida. El asesinato es la acción de matar a alguien. Por ello, según mi percepción, asesinato social sería las actitudes, acciones y comportamientos que ejerce la sociedad o una parte de ella sobre una persona o grupo de personas que le llevan a la muerte.

Entonces, cuando una persona LGTBIQA+ se quita la vida por el bullying o acoso escolar que recibe por formar parte del colectivo, ¿es asesinato social o es suicidio? Hablemos de datos:

Según explica el Observatorio en su página web les jóvenes LGTBIQA+ intentan el suicidio entre tres y cinco veces más que les jóvenes que no forman parte de este. Unos 50 jóvenes LGTBIQA+ se suicidan cada año y unos 950 lo intentan. Y esto sólo en España. Hay muchos motivos que les lleva a realizarlo pero uno de los mayores motivos es el bullying.

Más del 50% de les jóvenes sufre acoso debido a su orientación y, en el caso de las personas trans, el porcentaje aumenta. (más información sobre infancia trans)

Estos datos son alarmantes. Estamos hablando de una violencia física, verbal e institucional en personas en edades muy tempranas. En edades en las que aún se están formando como personas, cuando se empieza a desarrollar la autoestima.

Son varias las consecuencias del acoso escolar para la persona que lo sufre que no son el “suicidio”. Entre estas consecuencias está la baja autoestima, actitudes pasivas, trastornos emocionales, depresión o ansiedad (más información sobre salud mental en el colectivo LGTBI+). Además, también puede llevar al fracaso escolar ya que lleva a la víctima a una pérdida de interés por los estudios.

Como dice John Ayers, investigador de la Universiad de California en San Diego, esto no se debe a su identidad como persona LGTBIQA+, sino a la forma en la que el mundo reacciona a su identidad.

Por ello, a pesar de quienes están en contra, es fundamental educar en diversidad en las escuelas. Es importante para que nuestres niñes no discriminen (ver más información sobre discrimanción). Para que entiendan que hay personas con otras orientaciones, identidades o expresiones. Es importante que sepan que existen personas con cuerpos diversos. Si se les enseña esto desde pequeñes podemos mejorar la calidad de vida de nuestres jóvenes. Podemos evitar que haya víctimas y agresores. Podemos hacer que las personas que no formen parte del colectivo respeten y entiendan a quienes no son como elles y no sientan esa necesidad de atacar y podemos hacer que las personas que formen parte de él no se sientan solas. Que puedan vivir acorde a quienes son sin miedo y sin riesgos.

Natalia Izquierdo, trabajadora social

0
Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *