Rubén choca frontalmente con las puritanas normas de Facebook una y otra vez. Con regularidad su perfil se congela durante unos días, censurado por algúnx amigx vitual que lo denuncia a la red social. Facebook tolera imágenes y videos de asesinatos y ultrajes, pero no admite pezones: “Me censuraron un post de un pezón, justo durante la Semana Mundial de la Lactancia. Es trágico, porque hay problemáticas específicas de la lactancia que deben ser abordadas. Por ejemplo, la de las mujeres con VIH en el África subsahariana, que tienen el terrible dilema de decidir entre dar de mamar a sus crías (y probablemente transmitirles el virus) o no darles de mamar para protegerlas del virus, pero, como no tienen dinero para fórmula, exponer a sus bebés a la desnutrición y potencialmente a la muerte”. Alguien vio su post, se ofendió por el pezón, lo denunció en Facebook, y Rubén fue expulsado de la red social durante unos días. “La libertad es más incómoda que la violencia”, dice, “es más difícil aceptar un pezón que las imágenes de devastación que produce una guerra”.

Pero Rubén está acostumbrado. Este licenciado en artes plásticas puertorriqueño concibe buena parte de su creación a partir de cuerpos desnudos, que Facebook sistemáticamente censura. Su último proyecto, Resistencia lúcida, también ha chocado frontalmente con las normas de la red social estadounidense, por lo que apenas ha podido promocionarlo en la misma. Resistencia lúcida tiene dos dimensiones: una virtual y otra palpable, esto es, una web y una agenda de actividades comunitarias. Se presenta como un “espacio cultural que promueve la salud integral y la diversidad sexual”. La palabra clave aquí es ‘integral’, pues Resistencia lúcida cuestiona la noción de salud, para extenderla más allá de los límites que imponen la ausencia del dolor, el seguimiento de ciertas pautas estándares de conducta, o la administración de un determinado tratamiento.

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La salud es integral porque lo abarca todo, y ahí es donde descolonización y VIH se encuentran. Dice Rubén: “Descolonizar Puerto Rico y reivindicar el placer de las personas con VIH son las dos caras de la misma lucha porque ambas tienen que ver con recuperar la confianza. Ambas represiones están basadas en políticas del miedo. A los puertorriqueños nos dicen que nos hundiríamos en la miseria si nos separásemos de los Estados Unidos. No creemos en nosotros mismos. A las personas con VIH les dicen que su sexualidad es tóxica y peligrosa, y ellas mismas terminan por asimilar que son una amenaza. En ambos casos se trata de dominar los cuerpos a partir del miedo, y ese miedo tiene un impacto feroz en nuestra salud.”

La salud sólo es integral si se le gana la partida a esos miedos infundidos. De ahí que Resistencia lúcida se presente como un proyecto transversal, que aborda muy distintas manifestaciones de la vida humana, desde la relación con el Estado, al arte, la alimentación, la salud y el placer sexual, o la diversidad en todas sus facetas (racial, de identidad de género, de orientación sexual). En la web pueden encontrarse dibujos y fotografías de Rubén que abordan todas estas cuestiones, recetas de cocina reivindicativas, o manifiestos políticos. Todo junto, porque la salud ya no puede pensarse como una constelación de átomos desconectados. Cómo se vive con el virus, qué sistema político nos gobierna y de dónde proceden los alimentos que ingerimos son parte de un mismo todo que atraviesa nuestro cuerpo.

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Los posts culinarios son de lo más atractivo. Rubén, que es un gran chef, propone recetas siempre veganas en las que se cuida de respetar las tradiciones culinarias del Caribe. Trata de acercarse a ellas desde una conciencia crítica que le permita recuperar el potencial nutritivo y el sabor de esos platos, pero decantándolos de sus componentes más agresivos para el organismo. Por ejemplo, propone unos tostones sin fritanga, o unos batidos de frutas sin ingredientes procesados. “La comida es una de nuestras principales fuentes de deterioro, la mala alimentación produce enfermedades. Mucho de lo que comemos en la isla viene importado, todo pasa por Estados Unidos. Por eso uso ingredientes locales, porque confío en mi tierra, y por eso entiendo las recetas como armas políticas, porque creo que para hablar de soberanía del cuerpo y de la sexualidad, necesitamos soberanía alimentaria”.

Éste es otro término clave en Resistencia lúcida, ‘soberanía’. Los cuerpos seropositivos están colonizados; Puerto Rico está infectado. Las soberanías política, sexual, corporal y alimenticia van todas de la mano. “Se trata de cuestionar la forma capitalista de entender el placer. La propuesta es contra un placer basado en la propiedad privada, en la posesión o en la pertenencia, ya sea del territorio de otro, del cuerpo de otro, o de los alimentos de otro. Se trata de crear un placer basado en economías sustentables, el goce de la libertad y el bienestar común.” Para ello, de nuevo, es clave recuperar la confianza en unx mismx: “y es que la colonización de nuestros cuerpos y de nuestros territorios no es sólo física, sino también psicológica. Descolonizarnos de la idea de que seremos incapaces como nación independiente. Descolonizarnos de la culpa que aprendimos del catolicismo, heredado de la colonización española, y que impide gozar y experimentar con el cuerpo, particularmente el cuerpo con VIH”. Soberanía para defender la lactancia de los hombres trans, el sexo anal (“¡mi culo también es un territorio con derechos!”), para reivindicar una pornografía no opresiva, más educativa y cultural.

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Ano mágico

Con respecto al virus, Rubén cuenta que la propuesta de este espacio cultural es multiforme. Por un lado, denunciar la inequidad de respuesta, pues depende de dónde uno viva en la isla y de su poder adquisitivo, tendrá mejores servicios de salud. Asimismo, reivindicar la sexualidad de las personas con VIH: no hay libertad sexual si estas personas no están incluidas. Le pregunto qué opina sobre PrEP. Contesta: “Pues creo que sin duda hay que validar los esfuerzos y avances de la medicina moderna. Pero además de esto, necesitamos ir más allá, crear otros espacios independientes a las farmacéuticas y el capitalismo médico, con otra forma de entender la salud y el cuidado mutuo. ¿Cómo se hace? Pues eso estamos buscando”.

Rubén sostiene que nuestros cuerpos están sometidos a disciplina militar: “Vivimos en un mundo donde la violencia está naturalizada, y es ejercida contra nosotros desde la escuela. El Estado ha organizado nuestra vida como si fuéramos un ejército: nos uniforman desde niñxs, nos determinan el género, separan nuestros baños según el sexo, nos homogeinizan, toda muestra de diversidad es coartada, nos enseñan a llevar a cabo conductas que son represivas contra nosotros mismos. Contra eso luchamos, tenemos que desmilitarizarnos”. Para esa desmilitarización, Rubén propone arte. En la universidad, sus especialidades fueron escultura y cine, pero con el tiempo fue practicando  muchas otras disciplinas, desde el performance hasta la pintura. Resistencia lúcida es una pequeña galería con sus trabajos. Todas las imágenes mostradas en este artículo son obras suyas.

imagina mas

De hecho, así fue como yo lo conocí, en una reunión sobre la situación del VIH/sida en Puerto Rico que se celebró en Washington DC. Allí mismo, tras discutir sobre los temas activistas que nos conciernen, me hizo un pequeño regalo, una serie de fotografías de desnudos masculinos entrelazados con plantas y frutos del Caribe. “Es muy importante para mí colaborar en la creación de un nuevo imaginario cultural para la soberanía de los cuerpos y los países, y el arte es clave en ello, pues me permite ir más allá de lo conceptual. Y siempre con un toque de humor, bien rico. La verdad es que lo que me importa en el fondo es dejar cosas bellas en el mundo”. La poesía es otra de las disciplinas que practica, y acaba de publicar su poemario Hembrario, del que rescato estas estrofas cargadas de goce, belleza y activismo:

A veces se nos olvida que la erección espontánea

puede abrir el mundo en dos

y puede siempre compartirse como el pan

podemos aprender a sanar desde nuestros genitales

y puede un testículo ser el motor de la liberación

lo digo acariciando la fragilidad del escroto

si siempre me desnudo amándome

aunque toque mi circuncisión

y encuentre en ella la cicatriz del patriarcado

que no me enseñó a masturbarme

ni a reanimarme con eucaliptos

bajo la constelación de los centauros

(Del poema ‘Saturno’)

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Carlo a la izquierda, Rubén a la derecha

Rubén es sólo una mitad de Resistencia lúcida. La otra mitad es Carlo, su compañero, quien trabaja desde hace años en la coordinación de respuestas al VIH tanto en Puerto Rico como internacionalmente. Carlo es coordinador de la Coalición de Tratamientos de VIH en Adolescentes, que forma parte de la International Aids Society. Ni él ni Rubén son VIH positivo; no buscan “hablar por” las personas con VIH, sino “en alianza con” ellas. Con respecto a Resistencia lúcida, se reparten las tareas, según sus especialidades. Dice Rubén: “Si yo pongo lo artístico y cultural, Carlo pone toda la parte de logística y estrategia. Resistencia lúcida nace también de nuestra complicidad. Escribir y organizar actividades nos ayuda a reflexionar sobre nosotros mismos en tanto pareja, y sobre nuestras familias”.

Me interesa qué piensas sobre este tema. Puedes escribirme abajo en los comentarios, en Facebook, o en amorsexoserologia@gmail.com

Éste es un post de ASS- escrito por Miguel Caballero para Imagina Más