Las personas blancas crecemos en una burbuja de privilegios respecto a la gente racializada bastante abismal. Y Cuando vives en un privilegio constante no te das cuenta de lo mal que lo pueden pasar terceras personas. Necesitas de mucha empatía y cercanía para poder ponerte en su lugar, porque vivirlo no lo vas a vivir.

La educación occidental hegemónica es blanca. Tenemos un racismo interiorizado del que no nos damos cuenta y del que muchas personas no quieren desprenderse.

Trabajas como un negro. Te engañan como a un chino. Esto parece una merienda de negros. No hay moros en la costa. Eres la oveja negra de la familia. Menuda gitanada. Deja de hacer el indio. Jajaja un Machupichu. Sudaca. Panchita. Seguro que el chino está abierto. Vamos al paki y compramos algo.

“Joe, es que eres una exagerada, ¡si es una frase hecha!”. Sí, “sin maldad”, pero son frases hechas, a la vista inocentes, que ocultan un racismo integrado y la perpetuación de este. Porque querer castigar el “vete a tu país” sin erradicar su raíz, las frases hechas y el microracismo, es como poner una tirita sin curar la herida.

Si nos imaginamos un iceberg, vemos que lo que asoma sobre el agua es la punta, menos de una cuarta parte de lo que hay debajo del mar. Lo que se ve por encima del agua son los años de esclavización e imperialismo blanco, mientras lo que no se ve, pero ocupa mucho espacio debajo del mar son esas “frases hechas” y esas “expresiones sin maldad”. Y sin erradicarlas jamás podremos derribar el iceberg.

Es morenito. Es de color. Bastante guapa eres para ser negra. ¿Como es que siendo mora tu marido te deja salir de casa? Es que los panchitos beben mucho. No se te ocurra salir con un moro que te maltrata. Prefiero a los negros que la tienen grande. Las latinas son muy exóticas y tienen mucha curva. Te has buscado una morenita cachonda, ¿eh? Si los chinos están dormidos siempre. Si voy a su país y respeto su cultura, ¿por qué ellos al venir a España no respetan la nuestra? No es tan difícil adaptarse. Es que no entiendo por qué no se integran. Solo se juntan entre ellos. ¿de donde eres? No pareces de aquí. Ah pues hablas muy bien el español.

“Es que no soy racista, yo no veo colores”. Ya, Paco, pero los que sí los ven rechazan, discriminan y humillan a los que sí los tienen. Porque ser una persona negra no es sinónimo de fea. El color negro no tiene por qué tener una connotación negativa; Ser musulmana no es sinónimo de estar bajo el yugo de su marido. Existe mucho machismo en su cultura como lo existe en la nuestra, pero no tiene por qué generalizarse a que “todas las musulmanas están oprimidas” y ni mucho menos se tiene que discriminar por una religión diferente; Ser una persona hispanoamericana no significa que tengas que ser fogosa en la cama y complaciente. Puedes serlo, pero al igual que hay personas inglesas o alemanas complacientes y no se les asocia con la sumisión, ese es el punto; Ser asiática no te hace menos válida ni ser de segunda. Ser chino o pakistaní no te obliga a abrir una tienda de alimentación y adaptarlo a tu horario sin descansos. Lo hacen porque quieren y están en su pleno derecho, pero ser chino no tiene porqué ir asociado a trabajar en/tener una tienda de alimentación, una persona china tiene el mismo derecho de estudiar y trabajar en lo que quiera; Pero, Paco, esa gente que vive en España es discriminada y humillada sutilmente (sutil… muy cogido con pinzas). Y digo “Paco” por poner un nombre común, pero tú puedes ser Paco. Porque nadie te va a aceptar que es racista, pero…

Pero. El pero. No soy racista, pero. No soy racista, pero… soy ordenado. No soy racista, pero… si Dios nos separó en continentes por algo sería. No soy racista, pero… tienen que respetar la cultura de aquí. No soy racista, pero… esa vestimenta debería estar prohibida. No soy racista, pero… es que los que vienen aquí son una lacra. No soy racista, pero…

Porque hoy en día nadie es racista, pero no quieres MENAS (Menores de Edad No Acompañados) en tus barrios, no quieres refugiados que acaparen ayudas, no quieres inmigrantes que te quiten el trabajo, no quieres rescatar migrantes que vienen en patera, deberían echar a los moros que sólo vienen a tener hijos y chupar del bote. No soy racista, tengo un amigo negro. No soy racista me encanta la comida china. No soy racista si me pinchaba a Rihanna. No soy racista, si el paki de abajo me parece muy trabajador y siempre le compro. Esa es tu excusa, PERO eres una persona RACISTA y XENÓFOBA. Y, déjame decirte que eso es DISCRIMINACION RACIAL.

Gracias a los migrantes se sostiene el país con sus cotizaciones e impuestos. Si se van los inmigrantes la mitad de los pueblos pequeños de la España profunda, hablando en plata, se van a la mierda. Perderían un/a médico/a, enfermero/a, profesor/a, no habrá tantos niños ni niñas y la natalidad descendería, el colegio cerraría y sus trabajadores y trabajadoras se quedarían en paro, esos impuestos de las Arcas Públicas del Estado desaparecerían y se podrían dar menos ayudas. Esos trabajos que ningún español quiere porque son demasiado precarios, quedarían vacantes: las personas que van a vendimiar, las aceituneras, las freseras, las trabajadoras de Glovo, Uber y demás compañías… Y así un largo etcétera. No vienen a robarte a ti o a robarte tus ayudas. Muchas de esas personas racializadas ni si quiera vienen, porque directamente nacen en España y son tan españolas como tú o como yo. Sin embargo, les cuesta más acceder a un trabajo de cara al público o alto cargo con elementos o rasgos étnicos.

Así que, Paco, Elena, Germán, Mari Carmen, como quieras llamarte: ser de raza o etnia diferente a la caucásica no tiene ningún privilegio, ser persona negra, mestiza, con ojos rasgados, pelo afro, llevar hiyab o vestimenta étnica no debería de ser motivo de discriminación. Y mientras sigan sucediendo estas secuencias racistas, seguirá habiendo una lucha contra la discriminación racial. Ojalá algún día la dejemos porque todo sea equitativo. Como dijo Martin Luther King:

Tengo un sueño, un solo sueño: seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas.

Nerea Criado, trabajadora social en prácticas