El Gobierno de Barack Obama emitió este viernes una directiva para que todas las escuelas públicas de Estados Unidos garanticen derechos básicos de estudiantes transexuales, como poder usar el baño del sexo con el que se sientan identificados. La decisión se conoce en plena batalla legal entre el Gobierno federal y Carolina del Norte sobre los baños para transexuales, en lo que se ha convertido para muchos, incluida la Casa Blanca, en una nueva batalla de derechos civiles.

“No hay espacio en nuestras escuelas para la discriminación de ningún tipo, incluida la discriminación contra los estudiantes transexuales por su sexo”, afirmó la fiscal general, Loretta Lynch, en un comunicado. La directiva, emitida por los Departamentos de Educación y Justicia, no es legalmente vinculante. Pero deja claro que podría tener consecuencias económicas graves para los centros escolares que no la apliquen, puesto que dependen de una financiación pública que podría cortarse si no cumplen lo que, para el Gobierno de Obama, es una cuestión de derechos civiles.

“Nuestra legislación federal sobre derechos civiles garantiza que todos los estudiantes, incluidos los jóvenes transexuales, tengan la posibilidad de participar en igualdad de condiciones en programas y actividades escolares sin sufrir discriminación sexual, como un derecho civil clave”, subrayó la secretaria de Educación adjunta para Derechos Civiles, Catherine Lhamon, una de las autoras de la directiva.

Esta va más allá del uso de los baños, aunque esta cuestión ha tomado relevancia debido a que se ha convertido en la batalla clave de la comunidad LGTBI. Sobre todo tras la aprobación en marzo en Carolina del Norte, seguida por Missipi, de una ley que exige que todos los ciudadanos utilicen los baños públicos del género que se les asignó al nacer, y que en el caso de las personas transexuales no coincide con su identidad de género.

La normativa emitida este viernes emplaza también a las escuelas públicas a garantizar un “entorno seguro y no discriminatorio”, lo que implica que los centros tienen que tomar medidas si un estudiante sufre acoso escolar por su condición sexual. La directiva también da instrucciones para evitar la segregación en diversos ámbitos, desde actividades deportivas a alojamiento y que los profesorados sepan tratar al estudiante de acuerdo con su identidad de género “incluso si sus actas escolares o documentos de identificación indican un sexo distinto”.

En la cuestión crucial de los baños, que también se aplica a los vestuarios, lo que indican las instrucciones gubernamentales es que las escuelas públicas pueden tener instalaciones separadas por sexo, pero en ningún caso pueden impedir a un estudiante transexual usar el baño de acuerdo con su identidad de género, ni tampoco obligarlo a utilizar una instalación individual si no lo hace con otros escolares. Eso sí, agrega el texto, las escuelas pueden proporcionar si quieren opciones individuales para “todos los estudiantes que busquen, de forma voluntaria, una mayor privacidad”.

“Ningún estudiante debería pasar por la experiencia de sentirse indeseado en la escuela o en un campus universitario”, declaró el secretario de Educación, John B. King Jr.

No es la primera vez que el Gobierno de Obama da un paso adelante en esta materia. Hace un año, cuando el debate sobre los derechos de las personas transexuales empezaba ya a alcanzar cotas nacionales, la Casa Blanca anunció la instalación en uno de sus edificios del primer baño que no distingue de género, después de que Obama firmara un decreto que prohíbe a las empresas discriminar en contra de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales.

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