El final del año 2021 está próximo y haciendo un ejercicio de memoria el VIH ha acaparado algunos titulares en la prensa Española. Uno de ellos hacia referencia a la manifestación nazi en Chueca al grito de “Fuera sidosos de Madrid”. Termino tan demodé como la ideología y mentalidad de las personas que lo corearon en pleno corazón de Madrid. Tal vez con su ignorancia se creerían a salvo de un virus que se transmite entre personas principalmente mediante encuentros sexuales. O tal vez ellos no tengan sexo, lo que está claro es que quien grite semejantes proclamas además de tener una escasa calidad humana tiene un gran desconocimiento.

Otro titular lo hemos visto hace apenas unas semanas en eldiario.es mediante un reportaje que denunciaba que la Comunidad de Madrid a través de un nuevo Documento de Asistencia Sanitaria para Ciudadanos Extranjeros sin residencia legal en España (DASE)  obstaculizaba a las personas inmigrantes en situación irregular el acceso al sistema sanitario y al tratamiento antirretroviral. Y es que cabe recordar que mediante el Real Decreto-ley 7/2018, de 27 de julio se devolvió el acceso universal al Sistema Nacional de Salud. Además que el derecho a la asistencia sanitaria de las personas extranjeras en situación administrativa irregular está reconocido en el artículo 3.ter de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud.

El nuevo DASE supone un obstáculo que bien impide o demora, en el mejor de los casos, que personas extranjeras en situación irregular accedan al tratamiento antirretroviral. Esto está produciendo interrupciones en la toma del tratamiento, o directamente el abandono del mismo, produciendo un considerable riesgo para el aumento de la carga viral así como el riesgo de generar resistencias al tratamiento. Esto no sólo pone en grave riesgo la vida de la persona con VIH sino en riesgo a sus parejas afectivo-sexuales y por ende al resto de la ciudadanía. Toda barrera administrativa que dificulte el acceso al tratamiento por parte de personas con VIH no sólo atenta contra el cumplimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos sino además supone un grave asunto de salud pública. No importa la procedencia o la situación administrativa, no importa el género, la profesión, el credo, ideología política o color de la piel. Toda ser humano con VIH tiene el derecho a acceder a la asistencia sanitaria y al tratamiento antirretroviral que entre otras cosas le mantendrá con vida.

Este año también nos ha dado titulares más esperanzadores como que la FDA americana ha dado el visto bueno para iniciar el primer ensayo sobre tijeras moleculares en seres humanos que trata de erradicar el VIH del organismo. Estas tijeras moleculares es una estrategia que trata de cortar aquellas partes de la célula que se encuentran afectadas por el VIH. Esto combinado con el tratamiento antirretroviral podría suponer la ansiada cura. Otra noticia halagüeña ha girado en torno a otro ensayo, esta vez el MOSAICO que trata de medir la eficacia y la seguridad de una vacuna para prevenir el VIH. Este ensayo se está implementando desde el inicio de 2021 en algunas ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Córdoba entre otras. Esperamos que en un futuro a medio plazo podamos contar con una nueva estrategia para la prevención como es la vacuna.

También los medios han recogido la noticia acerca de la implementación de la PrEP en España, ya que por fin está accesible en todas las comunidades autónomas. Aunque no desgraciadamente no en todas el acceso es igual de rápido ya que de nuevo la Comunidad de Madrid destacando negativamente tiene una lista de espera que supera los siete meses debido a que sólo existe un centro donde se dispensa el tratamiento preventivo.

Algunas de estas noticias nos dan esperanza en la ciencia y en un futuro sin VIH mientras que otras nos demuestran que tras cuarenta años de convivencia con el VIH hay parte de la sociedad que se muestra ignorante y anclada en tiempos pasados. Ahora más que nunca desde Imagina nos comprometemos a trabajar para un trato igualitario donde todas las personas tengan acceso al sistema sanitario universal sin discriminación alguna por identidad y expresión de genero, origen, color de piel, orientación afectivo-sexual o estado serológico más allá del día internacional de la lucha contra el sida. Porque nuestro compromiso por la justicia social y la igualdad se renueva todos los días del año.

Iván Zaro

Trabajador Social Imagina MÁS