Hoy vamos hablar del compañero de cama y fiestas en clubes para muchas personas popularmente conocido como Popper, pero que en realidad está compuesto por nitrito de amilo, nitrito de butilo o nitrito de isobutilo. Es una sustancia líquida e incolora que suele presentarse en pequeños frascos de cristal, y cuya administración es inhalada. Los efectos que tiene sobre el organismo es la vasodilatación de los vasos sanguíneos lisos, como los esfínteres del ano por ejemplo, lo cual tiende a ser utilizado para facilitar la dilatación en la penetración anal. Además de aumentar la excitación sexual.

Existen infinidad de tamaños y marcas, generalmente hacen referencia a términos relacionados con velocidad y la potencia de los efectos que prometen a sus consumidores. Traducidos al castellano algunas de las marcas más conocidas serían “Subidón”, “Prisa”, “Delirio”, “Dominador”, “Zumo de la selva”, “Jódete duro” o “Sudor de cerdo”. Sabemos lo que estás pensando y efectivamente las marcas de Poppers son como las canciones de Katy Perry, si se traducen al castellano pueden sonar ridículas. Los diseños de las marcas suelen seguir una línea que refuerza la masculinidad hegemónica, colores negros y rojos, torsos de hombres musculosos o elementos fetichistas. Si buscas un Popper con una etiqueta rosa o con purpurina ya te adelantamos que no los vas a encontrar.

Una leyenda sitúa el origen del Popper como simple limpia cabezales de los aparatos de video VHS, y que las personas tras inhalaraccidentalmente sus vapores experimentaban las sensaciones que este produce decidieron usarlo sin necesidad de limpiar ningún cabezal. Lo cierto es que el nitrito de amilo fue utilizado por primera vez por Thomas Lauder, un médico escocés, para tratar la angina de pecho. Lauder utilizaba esta sustancia para calmar el dolor mediante la dilatación de las arterias coronarias de los pacientes. Otro uso médico del Popper fue como antídoto en casos de envenenamientos por cianuro. A finales del siglo XIX los equipos de emergencia llevaban nitrito de amilo para tratar intoxicaciones por cianuro.

En la década de los 70 propiciado por la revolución sexual y la música disco, el consumo de Poppers se extendió ampliamente entre la comunidad gay con el fin de incrementar el placer en encuentros sexuales. En los últimos años parece haberse extendido de nuevo el consumo siendo frecuente en saunas, locales de sexo y domicilios particulares y otros escenarios donde se desarrolla sexo entre hombres gays. También se ha detectado un mayor uso de Poppers en discotecas de música comercial y especialmente electrónica. Algunas personas consumidoras de Poppers en estos espacios afirmaban que intensifican la sensación sensorial del sonido y las luces. De hecho en las pistas de baile de muchas discotecas en Estados Unidos nació el término Popper, haciendo un guiño al sonido que precedía el consumo ya que en los años setenta el nitrito estaba contenido en pequeñas ampollas de cristal que al romperse producían un característico sonido (“Pop”). A pesar de que la venta de Poppers es ilegal en España, en algunos países Europeos está regulada, existe una gran oferta de Poppers con diferentes compuestos, niveles de intensidad. Es frecuente encontrar perfiles que anuncian la venta de esta sustancia a través de App de ligue bajo la palabra en clave “aromas”.

A la hora de su consumo se aconseja evitar que el líquido entre en contacto con las fosas nasales, ya que es altamente irritante y puede producir heridas o quemaduras. Asimismo evitar que el contacto del Popper con cualquier fuente incandescente, cigarro, llama de un mechero, velas etc ya que es altamente inflamable.

Los efectos adversos más frecuentes tras su consumo tienen que ver con dolor de cabeza así como mareos o taquicardias. Un consumo en exceso puede poner los labios y uñas de color azulado y dificultar la erección en personas con pene.

Respecto a los riesgos para la salud que tiene el Popper, algunos estudios la han calificado como la droga menos dañina entre las que se consumen con fines recreativos. Algunos casos, calificados como raros, asocian un uso en exceso y prologado de Popper con asfixia, arritmias o diversos daños neurológicos. El uso de Poppers con algunos medicamentos para la disfunción erectil, especialmente aquellos que contengan sildenafilo, pueden aumentar el riesgo de parada cardiaca y muerte. El consumo de Poppers de manera prolongada y en exceso también puede producir un aumento de la presión intraocular, poniendo en serio en riesgo aquellas personas consumidoras que tengan Glaucoma.

Lo cierto es que no se ha descrito que los Poppers generen adicción física entre aquellas personas que lo consumen sin embargo sí genera dependencia. Un uso regular conlleva a necesitar un mayor consumo de la sustancia para alcanzar los resultados esperados lo que conocemos como tolerancia. Sin embargo hay voces que alertan que un uso prolongado de Poppers puede generar una dependencia psicológica. Si Dumbo pensaba que no podía volar sin su pluma hay quien cree que no puede disfrutar de la penetración anal sin Poppers. A Dumbo y a estas personas sólo podemos decirles desde aquí que puede por supuesto que el sexo anal sin necesidad de Popper ha sido posible desde que el mundo es mundo. Si tienes más dudas al respecto o sientes que necesitas hablar el consumo de sustancias asociadas al sexo con el equipo de Imagina, aquí nos tienes.

Iván Zaro, trabajador social

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