La salud mental, según la OMS (2013), se define como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad. Además de esto, se hace hincapié en la conceptualización positiva de salud, en tanto en cuanto, «es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».

El acceso a la misma se trata de un derecho y de un objetivo a conseguir para todas las personas.

¿Qué es lo que ocurre, en concreto, con un gran número de personas del colectivo LGTBI+? Pues que vivimos en una sociedad LGTBIfóbica (ver información) que penaliza y castiga cualquier identidad, orientación, expresión de género o expresión erótica que se salga de la normatividad. ¿Y cómo lo hace? A través de la discriminación, la exclusión social, las agresiones verbales o físicas, etc.

Todos estos mecanismos deterioran la calidad de vida de las personas y, por supuesto, su salud mental. Incluso pueden llegar a desarrollarse alteraciones tales como el Trastorno por Estrés Postraumático, al verse expuestas a violencia de manera constante y continuada.

Como consecuencia del rechazo que se da, en ocasiones, por parte del entorno más cercano y por parte de las principales figuras de apego, también es frecuente encontrar personas LGTBI+ que presentan problemas relacionados con el estilo de apego. Esto quiere decir que, a la hora de establecer vínculos afectivos, pueden aparecer una serie de dificultades y de conductas desadaptativas. También puede ocurrir que se disponga de una escasa o deteriorada red de apoyo.

Por otro lado, las creencias, actitudes y conductas LGTBIfóbicas son interiorizadas y reproducidas, en mayor o menor medida, por parte de personas del propio colectivo hacia unx mismx y hacia lxs demás. Este fenómeno es lo que se conoce como LGTBIfobia interiorizada. Esto, a su vez, puede provocar sentimientos de vergüenza, culpa y rechazo,baja autoestima y autoaceptación,ansiedad,irritabilidad,falta de asertividad,conductas desadaptativas o autodestructivas

Por todo esto, desde Imagina MÁS ofrecemos un servicio de atención psicológica individual, gratuito y confidencial, a través del cual trabajamos todos estos aspectos. Se trata de conseguir, mediante el empoderamiento de las personas, una vivencia positiva y satisfactoria de la propia sexualidad, entendiéndola como única e irrepetible. Y, como objetivo último, un mayor bienestar a todos los niveles y una mayor calidad de vida.

Puedes pedir cita en diversidad@imaginamas.org o en 669 115 835
Alba Alonso, sexóloga

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