Tú niño que un día soñaste en ser niña,
Tú que un día preguntaste ¿porque a mí?,
Tú que fuiste juzgado por todos,
Tú que te propusiste llegar a ser quien eres hoy,
la princesa de tu sueño.

Si hoy puedo hablarte desde mi lugar y con los 33 años ya transcurridos, te diría que eres única, que tu lucha ha sido dura y lenta pero con la satisfacción de haber logrado tu propósito y tu sueño.
Hoy te diría que has llegado a tu meta, eres la princesa de tus sueños. ¡Felicidades!

Transitaste por caminos oscuros para llegar a la luz.
Navegaste en aguas complicadas para llegar a tierra firme.
Y allí tu lucha e inserción fue una batalla que ganar.
Hoy eres la princesa que siempre soñaste.
Todo lo has transformado a tu sentir,

has podido enfrentar una lucha diaria, una mirada opuesta, un sentimiento distinto para muchos a lo desconocido que asusta.

Lo no visible que se desconoce.
La marginación y el ser señalado.
Ver a tus iguales caer por no poder con tanto dolor.
El sentirse humillada y la soledad.
Todo has cruzado, todo este dolor y te hizo más fuerte.
Todo esto te ha hecho ser quien eres.

Ya puedes disfrutar de tu sueño porque eres una princesa.

Si volviésemos a nacer, volveríamos a recorrer juntos el mismo largo camino y así satisfacer nuestra lucha al llegar a la meta.

Con amor y admiración de la princesa al principito.

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Agustina