«Tienes el VIH». Una frase que me cambió. Tres letras que me acompañarán. Una frase que me hizo ver la vida a través de un velo, el velo del miedo y vergüenza.

Lloré y han llorado conmigo. Me han rechazado y me han ayudado a levantar. Me han prejuzgado y me han motivado para continuar.

Y después de todo, me cansé, me cansé de mentir, de fingir, de estar en un armario que no me pertenece.

Y ahora no voy a callar, no voy a fingir, no voy a estar en el armario que no me pertenece, por eso hoy puedo decir, tengo VIH, y no tengo miedo.

Hoy tengo fuerza en la voz para gritarlo gracias a todo el apoyo recibido, gracias a esos amigos que no miraron a otro lado, a mi familia que hicieron suya la enfermedad, a ellas dos… Que son incondicionales. Y sobre todo gracias a Imagina MÁS, que me ayudó tantísimo al comienzo de mi diagnóstico, a informarme y guiarme, de corazón, gracias.

Hoy salgo del armario, no para ganar likes o seguidores sino para romper estigmas del pasado y tender puentes a un futuro libre, sin prejuicios.

Gracias a todos, sin vuestro apoyo no habría sido posible esto.

Jonathan Caro

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