La hepatitis A es una infección de transmisión sexual (ITS) causada, oh sorpresa, por el virus de la hepatitis A (VHA). 

Se transmite por contacto oro-fecal, es decir, por contacto de la boca con heces en las que haya presencia de este virus. También por contacto oral con sangre de una persona infectada. 

En entornos donde las condiciones higiénicas y sanitarias son deficientes la infección por VHA está relacionada con falta de agua limpia (lo que afecta mucho a la alimentación), falta de higiene personal y saneamiento deficiente. 

¿Por qué incluimos la hepatitis A entre las ITS? Pues precisamente porque la vía de transmisión es oro-fecal (boca-heces). Con la sagacidad que te caracteriza, ya habrás llegado a la conclusión de que no hace falta manchar con caca una manzana que luego se come otro, o que te guste comer caca para que adquieras el VHA. En un contexto sexual, esta infección viene básicamente de comer culo de toda la vida. 

Insistimos, hay otras maneras de infectar o infectarse, como contaminar algún objeto/alimento con el virus por no habernos lavado bien las manos después de haber ido al baño y que otra persona lo ingiera o chupe, o por haber tocado excrementos de una persona infectada que tenemos a nuestro cargo, por ejemplo al cambiar a un bebé o a un anciano que tengan la infección, no lavarnos bien y tocar algo que luego nos llevamos a la boca… pero parece un poco más difícil. 

La incubación del virus puede variar de persona a persona, pero suele durar entre 14 y 28 días. 

La hepatitis A no se trata, simplemente se pasa con más o menos síntomas y acaba curándose por sí misma. No obstante, si aún no la has tenido, sí puedes vacunarte. Esta medida, junto con las debidas medidas de higiene, es la única forma de prevención. Ah, también puedes evitar lamer el ano de otra persona durante tus relaciones sexuales, eso ya queda a tu elección. 

La hepatitis A puede manifestarse de manera parecida a una gripe, con diarrea, pérdida de apetito, náuseas, malestar general y dolor abdominal. Algunas personas presentan oscurecimiento de la orina, excrementos de color claro y la tan característica ictericia, que es cuando la piel y los ojos se te ponen amarillos porque te sube la bilirrubina (de acuerdo, no he podido evitar la referencia musical, pero es que esa es la explicación). Efectivamente, si te da fuerte vas a tener que quedarte en casa un ratito: reposo, muchos líquidos (no alcohol), dieta adecuada… y lo que te indique tu médico. 

A veces los síntomas no son muy evidentes o son mucho más leves, por lo que solo un análisis de sangre determinará la presencia de VHA. Vamos, que hay personas que pasan la hepatitis A y ni se enteran, pero ojo: pueden transmitir igualmente el virus a otra persona.

Rafael San Román, psicólogo

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