¡Hola! ¿Te gustaría dejar la homosexualidad para siempre y tener sentimientos heterosexuales? Cada vez más hombres lo solicitan después de darse cuenta de la miseria del estilo de vida gay: gente miserable, sexo esporádico, enfermedades, soledad, ansiedad y relaciones que siempre acaban siendo abiertas. Tú puedes dar el paso y cambiar. Nos vemos en: elenalorenzo.com”.  

Este mensaje, que se está distribuyendo actualmente en Grindr, no es nuevo, sino la muestra de un comportamiento reincidente que se debe rechazar y combatir oficialmente desde el punto de vista psicoterapéutico, político y jurídico. Por esta razón, desde Imagina Más lo condenamos abiertamente y explicamos nuestros motivos, de la manera más sencilla y respetuosa de la que somos capaces. Al final del texto recordamos a la responsable del mensaje, a sus defensores y a sus víctimas, algunas cuestiones técnicas y legales que, con toda seguridad, son de su máximo interés.

Dejar la homosexualidad

La homosexualidad no es un estilo de vida que se practica, ni una fe que se abraza, ni una opción que se elige, ni un comportamiento que se aprende. Es una orientación sexual y afectiva, presente desde siempre en todas las culturas y sociedades humanas (por no nombrar otros cientos de especies animales). Por tanto, no es algo que se puede tomar y dejar. Afirmar lo contrario es mentir y agredir.

Cada vez más hombres

Creemos dudoso que cada vez más hombres elijan someterse a torturas pseudoterapéuticas, ofensivas y peligrosas para su salud por parte de personas que los odian y los engañan. En cualquier caso, desde Imagina Más llamamos a esos hombres y demás víctimas a hacer un esfuerzo hercúleo, quizá el más importante de sus vidas: trascender las profundas agresiones a las que se les ha sometido desde la infancia, extender su mirada más allá de sus familias y demás referentes tóxicos, fomentar una actitud crítica y celebrar con naturalidad lo que les da la naturaleza: su orientación sexual no heterosexual. Lo demás es lesión, autolesión, estafa y delito.

Gente miserable

¿Te encuentras mal y buscas terapia? Jamás te pongas en las manos de alguien que, incluso antes de que cruces la puerta de su consulta, te está diciendo que eres miserable, que las personas que son como tú son miserables y que lo que te gusta es miserable. Si te insulta no te respeta, y sin respeto nadie puede ayudarte a manejar de manera saludable los conflictos que te afligen. Ser maricón no es ser miserable, miserable es engañar, estafar e insultar a las personas simplemente porque contradicen tus creencias esotéricas, que no religiosas.

Sexo esporádico

Las personas heterosexuales también tienen sexo esporádico. El sexo esporádico no es malo. Si fuera malo, entonces debería serlo también para las personas heterosexuales, ¿son ellas también carne de pseudoterapias delictivas? Por su bien espero que no. Las personas heterosexuales también tienen enfermedades, a ellas también las tortura la soledad de vez en cuando, ellas también tienen que aprender a vivir con su ansiedad y las múltiples causas que se la provoca. La heterosexualidad no es ningún paraíso asexuado, profiláctico, plácido ni familiar. La heterosexualidad es únicamente la orientación sexual estadísticamente más frecuente entre los seres humamos. Hasta aquí los límites de la verdad, más allá comienzan los delitos, las mentiras y las estafas indecentes. Por cierto, seguramente es mentira que cada vez más hombres gais piden ayuda para convertirse en heterosexuales, pero lo que es absolutamente verdad es que cada vez más heterosexuales se abren a la posibilidad de establecer relaciones de pareja abiertas. ¿Quién está errando el tiro?

Tú puedes dar el paso y cambiar

No. Tú puedes dar el paso que quieras pero el tiempo te quitará la razón y se la quitará a quienes te prometieron la magia potagia de la pseudoterapia: no cambiarás nunca, pero por el camino habrás perdido mucho dinero, mucho tiempo y, lo que es peor, tu salud. Tú decides en manos de qué hechiceros y timadores colocas esos tres bienes tan preciados.

Por último, como indicábamos al principio, recordamos y advertimos a la gente maltratada y a las personas sin escrúpulos que los odia los siguientes aspectos:

La homosexualidad fue eliminada en 1973 del Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales por el que se rigen todos los psicólogos y psicólogas del mundo (los de verdad, no los de mentira). Por tanto, considerarla una enfermedad es un flagrante error teórico que puede conducir y, de hecho conduce, a malas prácticas que ponen en serio riesgo la salud de las personas. Por favor, por tu seguridad, recuérdalo si estás pensando en ponerte en manos de alguien que no tiene esto en cuenta.

La transexualidad dejó de considerarse como una enfermedad mental por parte de la Organización Mundial de la Salud en 2018.

Según la LEY 3/2016, de 22 de julio, de Protección Integral contra la LGTBifobia y la Discriminación por Razón de Orientación e Identidad Sexual en la Comunidad de Madrid:

“Toda persona tiene derecho a ser tratada conforme a su orientación sexual e identidad o expresión de género (…). Ninguna persona podrá ser presionada, coaccionada u obligada a ocultar, suprimir o negar su orientación sexual e identidad o expresión de género, así como someterse a tratamientos hormonales, quirúrgicos, psiquiátricos o de cualquier otro tipo con la finalidad de modificar su identidad o expresión de género, características sexuales u orientación sexual”.

La misma ley indica que es una infracción administrativa leve “Amenazar o realizar cualquier coacción, injuria o vejación injusta de carácter leve por razón de orientación sexual, identidad o expresión de género contra las personas LGTBI o sus familias”. Asimismo, establece que es una infracción administrativa grave “La reiteración en la utilización o emisión de expresiones vejatorias por razón de orientación sexual e identidad o expresión de género o que inciten a la violencia contra las personas o sus familias, en la prestación de servicios públicos, en cualquier medio de comunicación, en discursos o intervenciones públicas, o en las redes sociales”. Además, es una infracción administrativa MUY GRAVE “La promoción y realización de terapias de aversión o conversión con la finalidad de modificar la orientación sexual o identidad de género de una persona. Para la comisión de esta infracción será irrelevante el consentimiento prestado por la persona sometida a tales terapias”.

Rafael San Román, psicólogo

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