Entre todas las enfermedades de transmisión sexual existe una cuya principal característica es el silencio. La Clamidia es la enfermedad bacteriológica más común y se caracterizan por su reducido tamaño, pudiendo ser parasitarias dentro de las células humanas. Desde este apartado de Salud Sexual queremos ofrecer una información básica sobre esta enfermedad para favorecer su prevención, diagnóstico y tratamiento.

Las Clamidias son pequeñas bacterias que pueden unirse a la membrana de las células, fusionándose y penetrando en ella, pasa una vez dentro, comenzar a multiplicarse y dar lugar a nuevas bacterias. Una vez se han reproducido las bacterias se liberan al morir la célula que las ha hospedado. De este modo las nuevas bacterias se fusionarán con otras células para utilizarlas y propagarse.

Se suele transmitir a través de sexo oral, anal y/o vaginal sin preservativo. También puede ser transmitida mediante el uso compartido de juguetes sexuales. Es importante señalar que muchas personas pueden tener la enfermedad pero no saberlo ya que en ocasiones no presenta síntomas. Esto junto con prácticas de riesgo favorece su transmisión.

¿Qué sintomatología tiene?

Los principales síntomas en hombres es la aparición de molestias en la uretra a partir del tercer día y unas semanas tras el contacto de riesgo.

No siempre aparecen síntomas por lo cual el hombre puede tener la enfermedad sin que sea diagnosticada. En estos casos, además de favorecer la propagación, la Clamidia puede producir que con el paso del tiempo se extienda a través del aparato genital. Esto ocasiona dolor testicular epididimitis- incluso podría afectar a la fertilidad.

Tal vez la sintomatología en el caso de ser anal sea más evidente, pudiendo producir inflamación del recto, molestas al defecar, diarrea así como mucosidad o presencia de sangre en el ano.

En el caso de las mujeres, es frecuente que no presente sintomatología más allá de una infección del cuello del útero. Esto suele manifestarse a través del incremento de la secreción vaginal, dolor durante las prácticas sexuales, ligeros sangrados vaginales tras los encuentros sexuales así como aumento de la frecuencia y dolor al orinar.

La ausencia de síntomas facilita que la enfermedad prolifere sin ser tratada llegando a producir la inflamación del cuerpo del útero y de las trompas. Esto puede originar dolor abdominal en la paciente así como reducir la posibilidad de fecundación dando lugar a infertilidad y/o embarazos ectópicos.

¿Cómo se previene?

La mejor vía para la prevención de ésta, y el resto de ITS, es el uso del preservativo en todas las prácticas sexuales, incluyendo el sexo oral.

Sabemos que muchos de vosotros utilizáis preservativo para penetración y para el uso de juguetes, pero la cosa cambia cuando hablamos de realizar sexo oral. Para esta práctica no suele usarse el preservativo , por ello sería aconsejable realizarse un chequeo semestral de ITS para descartar cualquier dolencia.

¿Tiene tratamiento?

Por supuesto. Su terapia está formada por un antibiótico -generalmente suele ser utilizada la doxciciclina, ya que su vía de administración mediante dos tomas al día hace que el tratamiento sea cómodo y completado por el paciente-.

Una vez curada la enfermedad puedes volver a adquirirla si tienes una nueva práctica de riesgo con personas que tengan la infección.

Si sospechas que puedes padecer Clamidia puedes acudir a tu centro de atención primaria y/o a centros especializados como el C.S.Sandoval de Madrid (C/Sandoval nº 7) donde con carácter confidencial y gratuito tomarán una muestra de las células de la zona -faringeo, vaginal, uretral y/o recto- mediante una tourunda o bastoncillo de algodón. La confirmación del diagnóstico se lleva a cabo en el laboratorio clínico.

Se recomienda que a pesar de no tener síntomas si se tiene una vida sexual activa se realice, al menos, un chequeo anual de Infecciones de Transmisión Sexual para descartar cualquier dolencia, ya que algunas de ellas como la Clamidia pueden ser silenciosas.

Esperamos que este editorial contribuya a aumentar los conocimientos sobre la Salud Sexual permitiendo la mejora en la calidad nuestra vida. Si tenéis cualquier duda al respecto podéis poneos en contacto con nosotros a través del correo salud@imaginamas.org.

Salud y Sexo,

Por Iván Zaro