Desmontando la desinformación sobre chemsex

En Imagina MÁS entendemos el chemsex como prácticas sexuales acompañadas de consumo de drogas. Conocemos el aumento creciente de este fenómeno en los últimos años y vemos con preocupación las consecuencias que está teniendo entre muchos hombres que tienen sexo con hombres (HSH).

Cada vez más HSH que practican chemsex acuden a nuestra entidad en busca de ayuda. Asociaciones y personas afectadas estamos cada vez más en contacto. Eso es muy buena noticia.

También la prensa está haciéndose eco de la existencia del chemsex. En Imagina MÁS nos alegra, dado que los tabúes sobre el sexo y la salud siempre nos han parecido muy perjudiciales. Creemos que hablar abiertamente sobre la relación entre drogas y sexo es imprescindible para entender mejor dicha conexión.

No obstante, nos preocupa que el tratamiento mediático de algo tan serio como el chemsex se caracterice por el sensacionalismo y las imprecisiones. Este enfoque no ayuda a contener adecuadamente el problema, sino que alimenta los prejuicios y estigmas que tanto nos esforzamos por reconducir en nuestro trabajo diario.

Por eso, queremos contestar al artículo que Tatiana G. Rivas (@tatianagrivas) publicó el pasado 28 de enero en ABC, para llamar la atención de manera respetuosa pero firme sobre algunas de sus afirmaciones.

https://www.abc.es/espana/madrid/abci-alarma-riesgos-chemsex-amputacion-genitales-y-muertes-201901280029_noticia.html

Afirma Rivas que “Cada año, en la región [de Madrid] se detectan 1.000 casos nuevos de sida, una epidemia relacionada en gran medida con estos maratones de sexo, donde se emplean todo tipo de drogas –a veces inyectadas–, sin métodos de protección y entre los participantes se encuentran seropositivos que no saben que lo son o prefieren callar su secreto a sus compañeros de juego”.

Desconocemos de dónde proviene dicha afirmación. Lo cierto es que, según el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, en 2017 se produjeron 445 nuevos diagnósticos de infección por el VIH en la Comunidad de Madrid, menos de la mitad que en 2016. A la espera de datos definitivos sobre 2018, cabe pensar que la cifra seguirá la línea descendente de los últimos años.

Es importante dejar claro que la mayor parte de diagnósticos se refieren a infección por VIH, siendo menos numerosos los diagnósticos de sida (enfermedad avanzada). Según el Ministerio de Sanidad, los diagnósticos de sida en 2017 fueron de 406 en toda España (desde el año 2012 esta cifra no supera los 1000 casos, insistimos, en toda España).

También hay que aclarar que una parte significativa de diagnósticos de enfermedad avanzada (sida) corresponden a personas heterosexuales (que no son el perfil de personas que practican chemsex): información del Ministerio de Sanidad

Sabemos que en las sesiones de chemsex no se emplean “todo tipo de drogas” sino algunas drogas muy concretas. En esas sesiones hay personas seropositivas que desconocen que lo son (como en múltiples encuentros sexuales que tienen lugar fuera de las sesiones de chemsex). No todas las personas que participan en las sesiones realizan prácticas sexuales que requerirían preservativos, ni todas las que las realizan prescinden de ellos.

Además, nos parece especialmente frívolo que se hable del seroestatus positivo como “un secreto” que se decide callar o compartir con “compañeros de juego”. En Imagina Más creemos firmemente en que cada persona es la primera responsable de su salud sexual y de las medidas que toma o no para fomentarla, sin que alguien tenga que responsabilizarse de los “secretos” de los demás o de las medidas que otros toman para protegerse de posibles infecciones de transmisión sexual (ITS). Lo contrario nos ha parecido siempre un método profiláctico bastante ineficaz.

Sabemos que el chemsex mata. No a todos los que lo practican, ni siquiera a una mayoría, pero sí a algunas personas más vulnerables o con peor suerte que el resto. También es de sobra conocido que muchas personas mueren a causa del consumo problemático de drogas sin que el sexo esté por medio, al igual que muchas personas que contraen ITS no consumieron ninguna droga durante su encuentro sexual.

Confundir la parte con el todo, sobre todo si se habla de que una vez a un hombre hubo que amputarle el pene a causa de sus ITS (como si esto fuera un pilar definitorio del chemsex), además de ofrecer datos claramente erróneos, es fantástico para conseguir un titular jugoso, pero no contribuye a una descripción acertada del chemsex.

Obvia decir, además, que el añadido de que tal suceso estuvo relacionado con sus “jornadas de lujuria” nos parece un lenguaje propio de otra época. En Imagina Más creemos firmemente que la lujuria es algo maravilloso que contribuye enormemente a la salud sexual.

Por otro lado, Rivas afirma en su artículo que “La Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, que dirige Juan Martínez, está a punto de ultimar el primer estudio sobre «chemsex» en la región”. Sí pero no. Ya en 2016, Imagina Más y Apoyo Positivo publicaron el primer estudio que se aproxima al fenómeno del chemsex de forma cuantitativa en población española y que puede consultarse aquí: Estudio de chemsex

Todos los hombres que han contactado con Imagina MÁS durante los últimos años en relación al chemsex lo han hecho con algo en común. Han tomado conciencia –cada uno a su manera- de que las consecuencias de esa práctica en sus vidas están siendo cada vez peores pero que, lamentablemente, no son capaces de abandonarla por sí mismos.

¿Tienen esas personas, entre otras cosas, un problema de adicción a las drogas? Desde luego, en diferente grado. Pero, incluso en los casos más graves, nunca nos dirigimos a ellos como  “enganchados”. Pueden tener una adicción o estar “enganchados” a una práctica, pero para nuestra entidad son más que eso. En Imagina MÁS no trabajamos con “enganchados”, trabajamos con personas que tienen problemas. Por otro lado, nuestra experiencia nos dice que, al contrario de lo que afirma el director general de Salud Pública, el slam no es una práctica mayoritaria durante las sesiones, sino minoritaria.

En definitiva, en Imagina MÁS apostamos por el rigor a la hora de examinar las características y consecuencias del chemsex. ¿Por qué? Porque sabemos que la estrategia del miedo, el conservadurismo y la desinformación aumenta enormemente el número de nuestros usuarios.

Rafael San Román, psicólogo

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