Ocho y poco de una mañana de diciembre en Madrid. En la esquina de las calles Sandoval y Ruiz, en el barrio de Chamberí, se forma una larga cola de personas que esperan en el frío mientras escuchan música, miran el móvil o permanecen en silencio apoyadas en la pared de un edificio. Pocas hablan. Es muy temprano, la temperatura es demasiado baja como para mantener una charla animada, y casi nadie quiere estar ahí en ese momento, nadie está de humor para chácharas. Yo mismo me he comprado un desayuno improvisado en una cafetería Viena que está cerca, para  no tener el estómago vacío, y tomarme mi pastilla antirretroviral diaria, pues siempre me la tomo por la mañana. Esta vez me tocó hacerlo ahí, en la calle, rodeado de gente. Seguro que algunos de los que esperaban en aquella cola toman un tratamiento similar al mío.

La escena fría que describo se repite cada mañana a la entrada del Centro de Salud Sandoval, el de referencia para infecciones de transmisión sexual en Madrid, y, sin duda, uno de los más importantes del país.

Obvio que cualquiera de los que habíamos madrugado para hacer cola habríamos preferido estar en otro lugar. Pero, bueno, tiene su lado positivo: Sandoval atiende sin cita a toda persona que tenga un problema relacionado con su salud sexual. Sin cita, sin documentos y sin pagar nada, tres lujazos que alguien como yo, acostumbrado a la ridícula burocracia corporativa y los altísimos precios de la atención médica en Estados Unidos, valora sinceramente. Contar con este servicio es un logro que no debemos relativizar.

La cola se debe a que Sandoval reparte cada mañana temprano un cantidad limitada de números para ser atendido sin cita previa, así que cuanto antes uno llegue, más posibilidades tiene de pasar a consulta, y mucho antes tendrá la cita. First come, first serve, que dicen los estaodunidenses. Atienden antes a quien llega antes.

Todo bien hasta ahí. El relativo madrugón (que tampoco es para tanto), el frío que pela y la pesadumbre que siempre llevamos al ir al médico entraban dentro de lo esperable.

El horror se produce cuando al fin abren las puertas y entramos en el edificio. En la recepción.

Todxs los que estábamos esperando somos personas sin cita previa, así que tenemos que pasar por el mismo despacho de recepción para que ahí nos den número y nos envíen a la consulta oportuna. El problema es que la privacidad de esa recepción es nula, el respeto a la intimidad de los pacientes no existe en absoluto, y la situación de vulnerabilidad es total.

Cada unx de nosotroxs tiene que contar las causas de nuestra visita a dos recepcionistas que nos interpelan inquisidoramente, mientras un extraño, el siguiente en la cola, espera a escasos treinta centímetros, oyendo toda la conversación. Cada persona cuenta su situación particular mientras que los que van detrás de él o ella en la cola pueden oír absolutamente todo.

Hay dos asuntos aquí:

  1. No tenemos por qué contar los detalles de nuestra visita en recepción
  1. Nuestro derecho a la intimidad, a proteger nuestros datos de salud sexual, a no ser obligados a revelar nuestro estatus serológico, es SAGRADO.

Todo esto se vulnera flagrantemente en la recepción del Centro de Salud Sandoval con las personas que van sin cita previa.

Te obligan a contar delante de extraños si crees que tienes un herpes, eres VIH positivo, te han salido verruguitas en el pene o en la vagina, o te han dado recientemente un diagnóstico de hepatitis.

Las señoras que atienden la recepción parecen estar insensibilizadas ante la rutina de su trabajo. Era un espectáculo doloroso ver a cada una de las personas que pasaban por recepción contar su caso en la voz más baja posible mientras que las dos personas que la atendían le pedían que repitiese la información porque no la oían, o la repetían ellas mismas en voz alta, ante los oídos de todos. Cuando me tocó a mí, una de las señoras repetía todo lo que yo decía con un tono de voz que le faltaba medio decibelio para ser considerado grito pelao.

No sé si es insensibilización, rutina, negligencia, o, como siempre, una forma de castigo más hacia unas personas que se suponen que han hecho algo mal: por desgracia, una infección de transmisión sexual es entendida socialmente aún hoy como consecuencia de una conducta irresponsable del individuo en cuestión, y por eso no hay que tener miramientos con él o ella. Por eso te obligan a confesar tu supuesto pecado no sólo delante de dos recepcionistas, sino de toda una fila de extraños.

El estigma comienza en la consulta médica. O incluso antes: en la recepción del centro de salud.

Esto no es normal y no podemos normalizarlo. Nuestra intimidad es sagrada y nadie, absolutamente nadie, puede obligarnos a exponernos de tal forma, mucho menos los especialistas cuyo servicio público es precisamente velar por nuestra salud. Defendamos nuestra privacidad con uñas y dientes. No cedamos ni un milímetro en esto.

Las personas que acuden a estos centros de salud sexual lo hacen a menudo sintiéndose muy vulnerables, preocupadxs. A veces han dado un paso enorme para vencer la vergüenza y el miedo, y se han lanzado al fin a pedir ayuda. Es indignante que se encuentren con un recibimiento tan hostil, que vulnera de forma flagrante sus derechos.

La regla es muy sencilla: la información sobre nuestra salud sexual pertenece sólo y exclusivamente a nosotrxs. El personal de los centros de salud no puede de forma alguna compartirla u obligarnos a compartirla delante de otras personas.

De alguna forma, esto se relaciona también con los médicos que debatían en twitter de manera vulgar e insensible los diagnósticos de VIH de sus pacientes, y que Xiana comentó en este post.

Yo no quiero simplemente compartir mi pataleta. Esto va más allá, es una llamada a todas las personas que usan este centro de salud sexual de
Madrid a que pongan una reclamación si han tenido una experiencia similar
, como la que yo puse y puede verse en la foto. Si reciben muchas reclamaciones de este tipo tendrán que actuar. Llenemos el centro de reclamaciones, como una forma de decir claramente que nuestra privacidad no les pertenece, que es sagrada, y que tenemos derecho a ser atendidos de forma confidencial y respetuosa.

Deberíamos sentirnos arropados, no vejados de tal manera.

No nos acostumbremos a agachar la cabeza, ni a padecer la vergüenza.

Si vives en otro lugar y afrontas situaciones similares de falta de respeto hacia tu privacidad, me encantaría conocerlas para darles voz y denunciarlas públicamente. Te animo a reclamar.

Ser VIH positivo o tener una infección de transmisión sexual de cualquier tipo no implica de forma alguna que debamos de renunciar a nuestros derechos fundamentales. Nuestra privacidad nos pertenece sólo a nosotros. 

Para ser totalmente justo debo decir que tras tan desagradable recibimiento, el profesional que me atendió, Dr. Ballesteros, fue excelente. Probablemente una de las mejores conversaciones sobre salud sexual que he mantenido desde mi diagnóstico. Tuvimos una conversación abierta y horizontal, en que me sentí respetado. Oyó mi caso, compartió conmigo toda la información a su alcance y me ofreció distintas opciones. Fue como debe ser: me sentí que él y yo formábamos un equipo con un mismo objetivo, velar por mi salud.

La reclamación no la puse hasta el final de mi visita. Todo el tiempo que estuve en la sala de espera o en la consulta del doctor, sabía que me había sentido vulnerado y maltratado, y había visto como todas las personas de la cola que habían pasado antes o después que yo habían sufrido el mismo trato vejatorio. Pero, como siempre, uno tarda en entender lo que ocurre y en contestar. A veces lo tenemos tan asumido que ni nos damos cuenta. Nos sentimos tan expuestos cuando abordamos el tema de nuestra salud sexual, que terminamos por aceptar lo que nos den como una caridad, un regalo.

Debemos acabar con esta dinámica. Sé que esto no ocurre sólo en centros de salud sexual, sino en centros sanitarios de todo tipo. Pero nuestra información es particularmente sensible. Debemos ser más conscientes de nuestros derechos y reaccionar, alzar la voz. Por suerte, como estuve un rato en el centro médico, tuve tiempo de pensarlo, reafirmarme y decidirme a actuar. Lo hice de forma respetuosa, pero contundente, explicando en detalle el abuso que había sufrido y que había visto como otras muchas personas más sufrían.

Hay mucho que el Centro de Salud Sandoval puede hacer al respecto, desde la concienciación de todo su personal, a medidas más específicas: insonorizar la sala de recepción, hacer que los pacientes entren de uno en uno cerrando la puerta, hacer que la línea que marca donde el siguiente debe esperar esté mucho -muchísimo- más atrás, desarrollar un método de asignación de consulta para pacientes sin cita que no implique tener que detallar en recepción cada síntoma o dolencia que padece una persona, etc.

Soy consciente de que el Centro de Salud Sandoval es un recurso valiosísimo para la población de Madrid, y que tiene profesionales excelentes. Yo no lo he usado mucho, pero me consta por familiares y amigos que es un lugar de referencia, y hace mucho por la salud de las personas con infecciones de transmisión sexual. Yo he ido sólo dos veces, esta última y otra vez de acompañante, hace pocas semanas, y siempre he observado en recepción esta forma de tratar la intimidad del paciente a la ligera. Por eso escribo este post sobre todo con el ánimo de que se actúe y mejoren aún más unos servicios que ya son de muy buena calidad.


Tuve que poner la reclamación a la misma recepcionista que me había tratado mal. Al principio estuvo a la defensiva, o con una disculpa insuficiente:

  • Disculpa, si nos hubiéramos dado cuenta de que tu caso era sensible, habríamos cerrado la puerta.

Pero lo cierto -y así se lo hice saber- es que todos los casos que pasan por allí son sensibles, y cerrar la puerta no vale de nada, pues es una puerta de cristal que cierra una pared de cristal, y aún cerrada se sigue escuchando absolutamente todo desde fuera, más que nada porque las personas que esperan siguen estando a treinta centímetros de distancia.

Al final la recepcionista cedió:

– Pero sabes qué, tienes razón. Y la verdad es que a nosotras hasta nos viene bien este tipo de reclamaciones, porque no deberíamos seguir haciéndolo así.

 

 

Me interesa qué piensas sobre este tema. Puedes escribirme abajo en los comentarios, en Facebook, o en amorsexoserologia@gmail.com

Éste es un post de ASS- escrito por Miguel Caballero para Imagina Más

51
Comments
  1. Tus textos siempre me remueven por dentro. Para bien: este removerse es inquietante, perturbador, pero siempre revelador. El de hoy, además, es bellísimo. ¡Enhorabuena!

  2. Miguel Caballero

    Gracias, Diego. Ése es el objetivo, y me alegra que funcione. No dar respuestas (porque no las tengo, ni son únicas), sino formular preguntas para seguir aprendiendo entre todxs. Un abrazo.

  3. Hola! He llegado a esta página por casualidad a través de Facebook. La lei entera. De echo no pude parar de leerla hasta el final. Yo vivi casi 5 años con una pareja seropositiva sin saber que lo era, porque me lo ocultó. Obviamente él gestionaba el tema de otra manera a como lo haces tu. Después de eso yo aprendí y lei mucho sobre el tema, me informé. Creo que tu texto expone muy bien y con mucha honestidad los topicos sobre el tema, aún hoy tabú en muchos sitios. Enhorabuena por esta entrada, de verdad remueve por dentro y te hace pensar mucho, y desde luego da una visión directa y sin tapujos del tema.

  4. Enrique Get

    Hola, sabes lo que me encanta de leerte es la poesía a la hora de hablar, esa metáfora que hace que uno entienda y se identifique inmediatamente con tus historias, porque son historias de todos, a muchos nos ha pasado, y sino es muy posible que llegue a pasar. Imposible olvidar el eco en mi interior, un eco que me habla como una conciencia. Gracias. Seguiré leyendo tus posts.

  5. Tu escritos siempre me ayudan a conocer cosas de mi que no sabia, gracias por siempre regalarnos tu sinceridad.

  6. Miguel Caballero

    Gracias! ¡Qué historia la tuya, también! Bueno, creo que cada uno procesa su situación de forma distinta, lo importante es que se hable, que quitemos ciertos velos y compartamos experiencias. A veces es más el miedo a la reacción de los demás, que lo que ocurre en sí. A veces no: las reacciones pueden ser muy crueles, e incluso violentas. Pero ahí vamos todxs, poco a poco, tratando de construir una sociedad con menos estigma, menos vergüenza, con más placer y más compartir. Un abrazo.

  7. Miguel Caballero

    Gracias, Enrique! Y ahí estamos, con esos ecos. Lo mejor es que ésa es una metáfora de mi médico. Yo que siempre me quejé de la crudeza de los médicos, y éste me regaló una metáfora bellísima, que yo sólo transmito. Un fuerte abrazo.

  8. Pocas veces me sorprenden textos irreverentes, sinceros y a chorros, como un alud de palabras.
    Me ha gustado todo esto.
    Tal parece que fue escrito a pulso
    con la sabiduría que nace del corazón
    bombeando fluidos sangrientos
    verdades y preguntas
    valor y miedo
    como un incendio.
    Incendio?
    Así he quedado
    ardiendo
    caliente
    sin frenos.

  9. Miguel Caballero

    Espero que un día nos acompañes en este blog, Miguel Ángel. Sería un honor.

  10. Tengo formación en ciencias y letras, y eso me jode bastante la poética de los ecos a los que te refieres, y que en mi resuenan. Es lo que tiene el conocimiento; pero bueno, eso no me impide que mi emocionalidad aflore ante la sinceridad de tus palabras, que hago mías, básicamente por que ya las sentía gritar, siempre he pensado como tu has expresado al respecto de este aseptico asunto que nos venden y en el que, por chantaje, nos envuelven… no soporto tanto chantaje con trasfondo de hipocresía, y siempre digo lo mismo a los ultra defensores de los ultra cuerpos de serie negativa aun; sí, gracias a que todo dios usa condón es que somos casi el triple de población con respecto a la que había en los años sesenta…
    Un, gracias, y un abrazo, apretado, sin eco.

  11. Hola. Muy interesante tu comentario. Y te diré yo estoy viviendo una faceta donde no se si ese virus está dentro de.mi. muy dentro de mi siento q si pero soy cobarde por q no quiero saberlo quizás igual prefiero q avence sin darme cuenta a fin y al cabo a morir venimls a este.mundo. y temo por mi familia q en un descuido pueda trasmitirle eso q.pueda tener. Sólo sigo viviendo mi vida y aún no se si ir hacerme un análisis

  12. Miguel Caballero

    Hola, Max. Mira, me encantaría que alguien de ciencias siguiera deconstruyendo la metáfora del eco de mi médico. Estoy de acuerdo contigo en las contradicciones que tiene esta condición médica. Lo importante es que el único discurso que circule sobre el VIH no sea el médico, sino también el de los seropositivos. Contar cómo nos relacionamos con nuestro cuerpo y con ese discurso médico precisamente. Un abrazo también de carne y apretón, sin ecos.

  13. Miguel Caballero

    Querido, eso lo tienes que decidir tú, pero si te haces el test sales de dudas. Sea positivo o negativo, que sepas que ay recursos para seguir adelante con gran calidad de vida. Un fuerte abrazo.

  14. Gerardo zepol

    Este texo me lo ha pasado un amigo del cual he aprendido bastante te la vida. Me da gusto encontrar persectivas optimistas a la vida pese a todo lo que se pueda venir. Gracias por la motivación y por el valor que se transmite, por la aceptación y por el gozo de seguir aquí como uno mas.

  15. Diego Emmanuel

    Me gusta todo lo que escribes,pero con este sentí una gran conexión, mi pareja también tomó el vih mucho mejor de lo que yo lo lo tomé, también somos serodiscordantes, y por un momento llegué a pensar que no le tenía miedo a nada, y eso me molestaba, me daba más miedo a mi infectarlo que a él «recibirlo», aunque un día tuve la oportunidad de ver un atisbo de miedo. En una ocasión el sexo fue tan intenso que sangró un poco, mientras yo me quitaba el condón en el baño él discretamente sacó un gel antibacterial jaja, lo hizo a escondidas, pero lo noté y me hizo feliz, saber que si es humano y que puede detener un poco de miedo Por favor nunca dejes de escribir, los blogueros activistas también pueden ser sensuales, saludos desde la Ciudad de México.

  16. Miguel Caballero

    Hola Gerardo. Gracias a ti por pasarte por aquí. Valor y gozo son dos buenos emblemas, como dices. A veces es increíble que hablemos sin tapujos sobre temas más perversos en el mal sentido, y no seamos capaces de hablar como sociedad de nuestras emociones y deseos. En fin, en eso estamos. Un abrazo.

  17. Miguel Caballero

    Hola, Diego. Gracias por compartir tu experiencia aquí, veo que muy similar a la mía. Es importante que estemos todos muy bien informados, que hablemos más de TasP, sepamos que las posibilidades de transmisión son remotas o nulas si somos indefectibles. Y si no osos indefectibles, también hay muchas formas de evitarlo. Un abrazo hasta CDMX, allá estaré en agosto.

  18. Miguel, por ahi, en facebook, vi un enlace y me dio curiosidad, decidí abrirlo y ver que me deparaba el destino, mi situación es casi similar, con la salvedad que yo soy versátil y no tengo marido pero en cuanto al miedo, puedo decir que es cierto, temo no solo por mi sino también por el otro.

    En la actualidad estoy conociendo a un chico que dice no importarle el tema… Por supuesto hemos usado condón porque es mejor prevenir que curar como se dice en Chile – que es donde vivo – llevamos algo mas de un mes y hasta hace poco no habíamos tenido sexo por temor y porque no había condón (en realidad si había, desde el principio, pero temía decírselo porque temía por el, por su seguridad y también por la mía y peor que todo eso, temía al rechazo 🙁 ).

    Leer tu historia de fluidos me llegó bien hondo, me hizo sentir frágil pero a la vez me ha hecho comprender y darme cuenta que existen otros enfoques que no había tenido oportunidad de descubrir procesar.

    Agradezco nos brindes la oportunidad de conocer lo que sientes que, muchas veces, refleja lo propio de cada uno de nosotros.

    Comentaré con mi médico mis nuevos puntos de vista, platicaré con el hombre que estoy frecuentando respecto del tema (aunque el dice que no es tema pero noto cierto desconocimiento respecto del mismo) y me plantearé un nuevo enfoque para seguir mi camino en esta vida, siendo seropositivo indetectable, tomando, como dices tu, religiosamente mis medicinas para morir, algún dia, como cualquier mortal habiendo disfrutado de todos los momentos, buenos y malos, que la vida nos ofrece.

    Un abrazo a la distancia y éxito con el blog y el proyecto de ser padre, no dudo que lograras ser un buen ejemplo para aquel ser que tenga la dicha de ser escogido…

  19. Miguel Caballero

    Hola, Pedro. Gracias por compartir tu historia aquí. Todo lo que cuentas me hace pensar en lo importante que es mantener un equilibrio entre: 1) contar con la información científica adecuada que nos ayude a tomar decisiones; 2) saber que esas decisiones son, al fin y al cabo, nuestras; 3) tomar preocupaciones, pero sin obsesionarnos. Es una ecuación complicada, pero no tanto. Lo que me preocupa más es que la información no llegue a muchxs seropositivxs y sernogativxs, y crean muchas mitologías sobre la transmisión que les esté jodiendo la vida sexual y la intimidad.
    Con respecto a lo de ser activo o pasivo, lo que intentaba decir es que ser pasivo para mí fue casi una imposición debido al condón. Mi polla no admite condón fácilmente, así que las opciones que me quedaban era ser pasivo o evitar la penetración, en esos casos. También ser activo a pelo, pero eso nunca lo consideré en relaciones sexuales puntuales. Con mi marido es diferente, claro. Ahí he podido explorar todo el espectro de posibilidades.
    ¿Por qué es importante decir esto? Para contestar al discurso médico que impone el uso sin condón sin plantearse qué efectos tiene sobre las prácticas sexuales y las emociones de lxs usuarixs. Ante esa imposición, debemos contar qué supone para nosotrxs usar condón, y luchar para que nuestro relato cale en el relato científico, para así hacer más humanas las campañas de salud. Voy a escribir un post sobe eso: «El condón y yo».
    Gracias de nuevo por leer el post y escribirme. Un abrazo.

  20. Felicidades me encanta tu blog sobretodo, las cosas tan ciertas que dices, un toque de humor y mucha sinceridad.

    Felicidades lo leí hasta el final y me encanto ☺️

  21. Carlos Omar

    Buen día.

    Hasta ahora no había leído algo con lo que me sintiera tan identificado con respecto a mi experiencia con el VIH.

    Al principio tenía una sensación de tener a mi cuerpo conquistado. Los tanques, la cepa de virus. La numeralia de un país que pierde ante el enemigo. Tantas perdidas, tantas casualidades. La sangre siempre presente. Me da pavor pensar que mi cuerpo, lo que a primera instancia es sólo mío, no pueda defenderse. La necesidad de un bienhechor sistema de salud, de unas metralletas con forma de pastillita para que algo en los fluidos se aplaque. Y más me asusta lo inasible que es esa guerra.

    Creo que exagero, pero pienso en la imágen de un «no man´s land».

    Pensaba más en ella estando cerca de la fecha en que me fui enterando de lo que corría en mi cuerpo. Ahora es más como un cuento que sigue en mi imaginario.

    Baaaaah. Tenía que decirlo.

    Gracias por escribir esto.

    Abrazos.

  22. Andres bustamante

    Hola Miguel me ha gustado mucho tu blog lo he leído todo y se han escapado algunas lágrimas, gracias por compartir … Saludos desde colombia

  23. Andrés Castillo

    Lloré, hoy en mi «aniversario» te he leído, y me he sentido más acompañado que nunca, te seguiré leyendo, muchos éxitos y bendiciones desde Colombia

  24. Hola Miguel
    Gracias por tus letras
    Me ha encantado porque me siento reflejadisimo en ellas
    Yo soy un chaval de 24 de España que lleva 5 años esa mini civilización dentro y hace un mes me dijeron que era indetectable.
    Seguidor desde España

  25. Me ha matado lo de «poner mote» al «amiguito». En mi caso el mote se le puso a mis «ecos» mi mejor amigo. Los resultados de mis análisis positivos fueron un 11 de Marzo, y al margen de la fecha señalada en Madrid, ese 11 de Marzo fue el mismo día del terremoto en la central nuclear de Fukushima. Ese mismo día a mi mejor amigo le dió por preguntar como iban mis Fukushimos (sí, él habla de motes en plural, de las diversas copias, o de los restos de «radioactividad» que dicen que queda tras la dosis de limpieza diaria) 😉 Al final muchos estamos cortados por el mismo patrón.

    Un saludete

  26. Miguel Caballero

    Andrés, qué bueno que te haya emocionado. Gracias por pasarte por aquí y leer. Un abrazo fuerte hasta Colombia.

  27. Miguel Caballero

    Hola, Andrés. Qué bien que te haya podido acompañar a través de mis escritos en un día especial. Un fuerte abrazo hasta Colombia.

  28. Miguel Caballero

    Felicidades por lo de indetectable, Aitor. Ánimo y para adelante, que nada cambia, sólo lo que nosotros permitamos. A dar la pelea. Un abrazo.

  29. Miguel Caballero

    Jajaja fukushimos…. justo ahora estaba escribiendo otro texto donde hablo de radiactividad. Pues sí, Neich, que si nos van a tratar de radiactivos, mejor adelantarnos nosotros. En fin… yo no soy de ponerle nombre, la verdad, pero entiendo que tu caso es distinto.
    Un abrazo!

  30. Miguel Caballero

    Hola, Carlos. Sí, esto del VIH tiene algo de invisibilidad, de no ver nada, notar nada. Es un buen punto de partida para reflexionar qué significa la enfermedad en general. Una invitación a pensar nuestro cuerpo, sus fortalezas y debilidades. Un abrazo!

  31. Hola Miguel,

    Descubrí un post tuyo hace un par de días y hoy he estado leyendo otros más de tu blog y quería darte las gracias, por escribir sobre estos temas en español, es muy cierto que no existe tanta información en otras lenguas que no sea en inglés. Yo, como tanta gente, busco directamente en inglés,… pero claro es mucho más cómodo leer en un idioma que conces bien.

    Bueno pues muchas gracias y muchos ánimos para continuar con la tarea de difundir información tan necesaria e importante.

    Yo soy apelero convencido, porque no puedo con el condón, pero tampoco estoy buscando positivarme. Intento cuidarme dentro de lo que cabe y aún soy negativo. No hace mucho he descubierto la existencia del PrEP y estoy pensando en empezar a tomarlo… Resumiendo! 😉

    Poder hablar de esto con gente, o aunque sea leer en internet, con tranquilidad y normalidad, con respeto, sin dramatizar-escandalizar-estigmatizar hace sentime bien, muy bien y lo agradezco.
    Te lo agradezco

    PS: tu y tu marido!!! preciosa pareja <3

  32. Miguel Caballero

    Hola, Artur! Gracias por pasarte por ASS-
    Sí, como dices, hay una gran limitación de información sobre VIH en español, la mayoría restringida al discurso médico-farmacológico, a «cómo no infectarte», pero muy poco sobre la intimidad, sobre las emociones, sobre el placer. Me parece fundamental escribir sobre eso. Y no sólo traducir lo que ya circula en inglés, sino también crear en español. En inglés también falta mucho -también está todo muy enfocado en lo médico-farmacológico, pero el VIH es mucho, mucho más allá.
    Oye, si alguna vez te apetece que te entreviste para el blog como a pelero convencido, dime. Lo único: es un blog de visibilidad, todos hablamos desde nuestra foto y nuestro seroestatus. Te aseguro que segura un post escrito a medias entre tú y yo desde el máximo respeto y sensibilidad.
    Mi marido toma PrEP desde hace tiempo y está contento. Desde antes que yo me seroconvirtiera, de hecho.
    El último párrafo que dices es mi objetivo: hablar tranquilamente y humanamente de sexo, de salud, de deseo, de placer, de miedos. El VIH es sólo el punto de partida; lo que quiero pensar es en qué consiste la sexualidad en este momento que vivimos, con amor y salud a sus dos costados.
    Un fuerte abrazo,

  33. Federico Arturo

    Miguel, llegue a tu blog por accidente, pero estoy muy satisfecho de haberlo encontrado. Como tu, tambien soy seropositive pero no lo encuentran, entonces soy o no soy? Gracias por tu Franco language. Es refrescante.

  34. Hola Miguel,
    Merci beaucoup pour ce texte!
    Mil gracias por este texto que ha llegado a mi pantalla en el momento en el que lo necesitaba, procurandóme mucha serenidad. Palabras que alivian.

    Un saludo desde Francia.

    André

  35. Miguel Caballero

    Qué bueno que te haya sido de ayuda, André! Compartir lo que vivimos y verbalizarnos puede tener efectos muy positivos. Un abrazo, Miguel

  36. Todos deberíamos ser seropositivos, así seguro que inventaban la cura antes, es una puta mierda, y tienes un par de cojones diciendo todo lo que has dicho, la verdad que tocarte una mierda de esas sólamente por amar, no hay derecho, todos deberíamos ser seropositivos y olvidarnos de esta mierda ya.

  37. No son demasiado conocidos pero el Ayuntamiento de Madrid, tiene un área de «Seguridad» en la que se engloban muchas áreas como Samur, Policía, Bomberos, Enfermedades infecciosas y tropicales, control de plagas, y salud pública. Pues bien, dependiente de Salud Pública y de Infecciosas y tropicales están los centros de Madrid Salud (son del ayuntamiento, no del SERMAS de la Comunidad). Hay varios para distintas áreas: drogodependencia, salud laboral, laboratorios, enfermedades tropicales y… ¡¡DERMATOLOGÍA e INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL!! Hay dos: el de Callao está especializado en jóvenes: http://madridsalud.es/centro-joven/ y el del Barrio Salamanca está especializado en Infecciosas, dermatología, urología, ginecología y tiene DERMO ITS y pruebas de sangre de todas las ITS/ETS y bucal de gonorrea: http://madridsalud.es/centro_de_diagnostico_medico/ atienden sin cita de 7:45 a 9:15 (aunque generalmente no empiezan a atender hasta las 8, y dan la última cita a las 9:30) Sólo hay 4 consultas, una de ellas para prostitución que tienen «cola rápida». Atienden bien y son muy discretos, aunque las instalaciones están anticuadas. No están conectados a la red hospitalaria, aunque sí tienen la obligación de avisar a Sanidad de contagios de enfermedades crónicas contagiosas (VIH y VHC)

  38. Muy buenas. Me parece una gran narración. Yo siento miedo al contagio, o mejor dicho a la posibilidad de transmitir el vih que vive en mi a los demás. Soy conocedor de los mecanismos mediante los cuales este puñetero virus puede pasar de una persona a otra y soy consciente de que mi estado, indetectable, disminuye la posibilidad de riesgo de transmision. Aún así, me parece horrible la idea de que tan solo una única particula del virus pueda entrar en contacto con alguien de mi entorno. Soy muy cuidadoso con mis fluidos y las posibles fugas de estos fluidos a través de mi cuerpo. A veces pienso que las precauciones que tomo son exageradas, pero no las puedo controlar. Me considero una persona con una avtividad pensante continua….mi cerebro nunca deja de pensar…y si combinamos dicha cualidad con mi manía de impedir la transmisión a los demás puedes imaginar los cacaos mentales ocasionales que tengo. Tengo pareja actualmente y lo cierto es que mi condición no afecta negativamente a nuestra relación, pero eso no implica que el vih esté presente en mis pensamientos. Estoy pasando unos dias en casa de un amigo y he mantenido relaciones sexuales con mi pareja. Tras el sexo yo me duché, pero él no y me da mucha rabia, pues pienso que pueden quedar restos de su semen en su cuerpo (mis restos quedaron dentro del preservativo) y, aunque los tests indican que es seronegativo, me da miedo que se haya infectado despues de esos analisis y que haya quedado algun resto de su semen en las sabanas de mi amigo.
    Quiero concluir diciendo que ser portador del virus en ocasiones genera miedos y puede influir en ciertos comportamientos, pro aún con esas uno pude ser feliz. Yo lo soy y, aunque tengo ciertos miedos, mis demonios internos, soy feliz.

  39. Rafael Guzman

    Buen dia Miguel elogio tu iniciativa me agradaria q nos dijeras como ocurrio tu contagio q dices paso aunque usarás preservativo.

    Mi nueva pareja fue diagnosticado vih + y aun no ha hecho el examen de carga viral y lo volvimos a hacer con preservativo. Yo tengo miedo.

    Sobre lo que dices de al colocarle crema al cepillo de dientes, yo no vivo solo y lo tengo a el en mi casa.

    Yo el 1 de enero 2018 fue la ultim vez que lo hicimos y como no habia condon me punteo pero penetro parcialmente pero se vino fuera de mi.

    Eso de el semen en las sabanas tbm causa contagio?

    Trabajo embarcandome y no creo q pueda llevar la vida laboral con VIH porq en Panama las medicinas las entregan para 30 dias. Yo embarco por 3 meses o mas.

    Tengo miedo de estar contagiado pero lo amo. Y he jugado con fuego repitiendo sexo con el sin el saber su carga viral. Me hice examen antes de el: el 4 de enero y yo 6 de diciembre y el resultado mio fue negativo.

    Tengo probabilidad y tengo terror. Aunque se q puedo llevar una buena cañidad de vida cn condon y el medicamento retroviral de por vida.

  40. Miguel Caballero

    Querido Rafael:
    Gracias por tu mensaje. Nosotros preferimos llamarlo «transmisión» en vez de «contagio», porque contagio implica que pueda ocurrir por el aire.
    Muchas personas tienen claro cómo se produjo su seroconversión; otros no, no tienen una historia de qué pudo ocurrir. Yo no la tengo. No es fácil no tenerla, pero es lo que hay.
    En tu caso, yo os aconsejaría que no os dejarais llevar por el pánico, que es el peor consejero. A mí en EEUU también me daban medicinas sólo al mes y ya he conseguido que me las den para cada tres meses.
    Lo del VIH no es ni mucho menos una ecuación exacta. A veces uno se expone y no ocurre, o piensa que no se expone y ocurre. Quédate tranquilo mientras no puedas hacer nada. Si sale negativo al final, todo bien; si sale positivo, hay maneras de acomodarnos las cosas para que no se nos conviertan en un gran peso.
    Te mando un fuerte abrazo.

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