Como sabes, llamamos PrEP a la profilaxis pre-exposición para el VIH. Es una medida de prevención de la infección por VIH centrada en el momento previo a tener una relación de riesgo para contactar con este virus. No debes confundirla con la PEP (profilaxis post-exposición para VIH), que está pensada cuando la relación de riesgo ya ha ocurrido.

La PrEP consiste en la toma de un medicamento antirretroviral para VIH antes de exponernos a una posible infección y ha demostrado ser una medida de prevención enormemente eficaz. Si tienes interés en iniciar este tratamiento, puedes informarte en las entidades que trabajan con colectivo LGTBI+, centros sanitarios especializados en salud sexual, tu centro de salud o las unidades de enfermedades infecciosas de los principales hospitales.

Mientras lo haces, te recordamos 5 cosas muy importantes que tienes que tener presentes sobre la PrEP:

  1. La PrEP es una medida de prevención del VIH pensada como complemento de otras medidas ya existentes. Existe un gran consenso en cuanto a que no hay un único método óptimamente eficaz para prevenir el VIH sino que la mejor estrategia es la “prevención combinada” de diferentes métodos.
  2. La PrEP puede administrarse de diferentes maneras. Lo más común es la toma de la medicación cada día, independientemente de si se tendrá una relación sexual o no. En segundo lugar está la toma de medicación antes y después de una relación sexual (conocida como PrEP “impulsada por eventos”: en este caso el evento es la relación sexual que va a ocurrir a muy corto plazo). Actualmente se están haciendo avances prometedores en cuanto a la eficacia de un tercer método, alternativo a las pastillas: una inyección de la medicación cada dos meses. Este método todavía no está oficialmente implantado sino que continúa en estudio.
  3. La PrEP no es un método cien por cien infalible pero sí es enormemente eficaz como método de prevención del VIH. Aunque es muy improbable que ocurra, existe la posibilidad de que la PrEP no funcione en algunos individuos si la carga viral de las personas con las que se tienen relaciones sexuales susceptibles de suponer riesgo de transmisión de VIH es excesivamente alta y no se han empleado otros métodos complementarios a la PrEP (por ejemplo, preservativo). Si la adherencia a la PrEP no es óptima se multiplican las probabilidades de que la prevención falle.
  4. Si vas a iniciar tu tratamiento PrEP o vas a retomarlo tras haberlo interrumpido durante un tiempo es importante que te cerciores previamente de que no eres VIH+. Para ello, debes extremar las medidas de prevención durante tus relaciones sexuales previas al inicio del tratamiento PrEP y, por supuesto, realizarte una prueba de VIH. La toma de PrEP durante la fase aguda de una infección por VIH puede dificultar el diagnóstico de la infección y eso no es bueno para tu salud.
  5. Recuerda que la PrEP es un tratamiento preventivo para VIH (no para otras ITS) que incluye dos cosas: la toma de una medicación y el control médico periódico de sus efectos. Prescindir de este control médico tampoco es bueno para tu salud.

Rafael San Román, psicólogo

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