1. ¿Cómo empezó todo?

Se estima que el virus empezó a afectar a humanos en torno a los años 20 del siglo pasado en el África ecuatorial. A finales de los setenta ya había llegado a los demás continentes y su expansión empezó a descontrolarse. Esto dio lugar a un número cada vez mayor de muertes inexplicables y que, sospechosamente, tendían a afectar a hombres que tenían sexo con hombres.

  1. Los primeros casos de la pandemia

La primera voz de alarma oficial se da el 5 de junio de 1981. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos publican un informe sobre 5 varones homosexuales de entre 29 y 36 años, sexualmente activos, sin vínculo entre sí pero ubicados en el área de Los Ángeles (California). Todos padecían el mismo tipo de neumonía poco frecuente, asociado a un alto nivel de inmunodepresión. Aquel año se notificaron en España 4 fallecimientos relacionados con esta extraña infección: tres hombres y una mujer. La cifra se fue multiplicando durante los siguientes 14 años.

  1. Descubrimos la causa

En 1983 se descubre qué tipo de patógeno está causando este tipo de síndrome en las personas afectadas. Se describe al que hoy conocemos como Virus de Inmunodeficiencia Humana, el VIH.

  1. Aprendemos a diagnosticarlo

En 1985 aparecen las primeras pruebas para diagnosticar la infección debida al VIH. La prueba de VIH era entonces y es hoy en día la única forma de diagnosticar esta infección.

  1. El VIH va adquiriendo un rostro público

Durante los primeros años de la pandemia, el sida se hizo visible cuando la muerte de grandes celebridades obligó a colocar el tema en la agenda pública. Rock Hudson (estrella de Hollywood) murió en 1985. Freddy Mercury (vocalista de Queen) murió en 1991. Anthony Perkins (protagonista de Psicosis) murió en 1992. Rudolf Nuréyev (leyenda del ballet clásico) murió en 1993.

Sin embargo, en 1991 también ocurrió otra cosa. Magic Johnson dio una rueda de prensa para anunciar que tenía VIH, aclarando que eso no significaba que tuviera sida y destacando la necesidad de cuidar de la salud sexual sin pensar ingenuamente que el VIH es algo que no nos podrá afectar. Si eres muy joven quizá su nombre te suene vagamente o no sepas quién es Magic Johnson: en 1991 este jugador de los Lakers era una de las personas más famosas del mundo. Era un hombre heterosexual, recientemente casado y en la cima de su carrera deportiva. Su acto de visibilidad se consideró heroico. Han pasado 30 años y, lamentablemente, seguiría pareciendo heroico si lo hiciera hoy. En una época en la que el sida mataba a miles de personas en todo el mundo y era una enfermedad terriblemente estigmatizada y asociada al “estilo de vida homosexual” su declaración fue crucial para avanzar en la normalización de esta infección. Terminó su intervención diciendo que pensaba vencer al virus y seguir divirtiéndose. Hoy tiene 61 años.

  1. Avances en el tratamiento: ¡resistimos!

A partir de 1996 empieza a generalizarse el TARGA (tratamiento antirretroviral de gran actividad). Se trata de una generación de medicamentos mucho menos tóxicos contra el organismo y, sobre todo, mucho más efectivos para mantener la carga viral en niveles indetectables y, por tanto, intransmisibles.

  1. El pico de la curva en España

El número de muertes alcanzó su máximo en España en 1995: se registraron 5.857 fallecimientos debidos a complicaciones derivadas del sida. Al año siguiente empiezan a disminuir.  En 2018 la cifra fue de 423 personas.

  1. La situación hoy en nuestro país

En 2019 fueron notificados 2.698 nuevos casos de infección por VIH en España, es decir, una media de 7 personas por día. El 85’8% de nuevos casos se detectaron en hombres. El 56’6% de las nuevas infecciones ocurrieron en hombres que tienen sexo con hombres. El diagnóstico tardío, que indica una infección ya avanzada, es más frecuente en heterosexuales que en homosexuales.

  1. El VIH en el mundo hoy

Según datos de ONUSIDA, en 2019 hubo 1’7 millones de nuevas infecciones, había 38 millones de personas viviendo con VIH y 690.000 murieron por enfermedades relacionadas con el sida.

  1. El diagnóstico es crucial para la prevención

La prevención a la hora de tener relaciones sexuales es enormemente importante para detener la pandemia. También lo es la realización periódica de pruebas rápidas de VIH, especialmente dentro de los colectivos de especial vulnerabilidad. Una persona adquiere la infección por VIH porque tiene un contacto de riesgo con una persona seropositiva que no sabe que lo es y que, por tanto, no está en tratamiento. Por favor, hazte una prueba de VIH al menos tres veces cada año si perteneces a un grupo de especial vulnerabilidad.

Rafael San Román, psicólogo