Categories: ASS

by Miguel Caballero

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We are the Paradise People. 
We are the moon and the stars (…)

We can no longer hide in the night.
We must bring these secrets we’ve learned
Into the light

Sam Sparro

La Avenida Insurgentes es un tajo que abre en dos la Ciudad de México. Aproximadamente en el centro, a la altura de la colonia Roma, hay una casa señorial de fachada rojiza y grandes ventanales de piedra haciendo esquina. No se ve ningún cartel en la puerta que indique su nombre, pero todos la conocen por ‘La Casita’. La Casita son en realidad dos casonas adosadas, conectadas entre sí por la azotea, que funciona como laberinto clandestino en que hombres de todas las edades y clase sociales acuden a tener sexo anónimo con otros hombres. Lugar de auto-exploración sexual cuando aún no existían las aplicaciones de teléfono móvil, La Casita resiste hoy día al Grindr y al Scruff para aquellos que prefieren general o puntualmente elegir sus parejas por el olor o el tacto, en lugar de por una descripción fría de centímetros y posiciones coitales pre-determinadas. Raúl será nuestro Virgilio a través de las tres plantas de este cielo.

“La sexualidad me definía y me define por completo”, me cuenta. Raúl es mexicano, vive en la ciudad de Querétaro y tiene 26 años. Hace 8 de su diagnóstico de VIH. “Soy una persona muy sexual. Desde que me despierto hasta que me acuesto practico mi sexualidad en una variedad de formas: me comunico mucho con mi cuerpo, con la expresión facial, con las manos. Pero no sólo eso, también puedo tener encuentros sexuales con parejas casuales varias veces por semana. Por eso, cuando recibí el diagnóstico, el proceso de duelo fue muy complicado. La forma en que me comunicaron el positivo tampoco ayudó, pues mi médico me dijo que mi vida sexual se había acabado.”

Como La Casita está en un lugar relativamente concurrido, sus visitantes repiten la misma coreografía antes de llamar al timbre: miran a un lado y a otro. Luego pulsan el botón, e inmediatamente la puerta se abre, como se abren los portones de los edificios de viviendas, electrónicamente. Alguien debe de esperar cerca del timbre, pues sabrá que a los visitantes no les debe apetecer esperar demasiado tiempo fuera, expuestos a las miradas de los transeúntes.

“Lo primero que encuentras al entrar es un sinfín de escaleras que te llevan a la parte más alta. Ahí pagas 100 pesos, que no te incluye más que el acceso. Luego hay un segundo filtro, en el que te piden que te registres, pero no debes aportar identificación, así que fácilmente se puede acceder de forma anónima. Nombre, firma y hora de entrada, eso es todo”, sigue Raúl. “El espacio es un poco paradójico, porque puede parecer frío por el color de las paredes y el mobiliario. Pero rápidamente se calienta, pues comienzas a experimentar otras sensaciones: en los pasillos y habitaciones se respiran olores extraños, misteriosos, no precisamente desagradables. El aroma de los poppers, mezclado con el olor de las pieles, embadurna el ambiente, y te acelera el corazón”.

Todo diagnóstico de VIH conlleva un shock. Pero, en algunos casos, ese shock se acentúa por la brutal experiencia de violencia que resulta de la comunicación insensible y condenatoria que el personal sanitario usa en ocasiones para informar del resultado reactivo del test. Por supuesto, no siempre es así, pero sí mucho más a menudo de lo que debiera. “Cuando un médico te dice lo que me dijo a mí, que se acabó tu vida sexual, te derrumbas, porque en ese momento un médico es lo más para ti, es la única referencia que tienes para seguir sobreviviendo. Sabiendo lo importante que es la sexualidad en mi caso, en aquel momento sentí que algo en mí se moría”, dice Raúl. “Yo me auto-excluí y me auto-agredí. Tenía sólo 18 años”.

Hoy Raúl sabe que lo que le dijo el médico era radicalmente mentira. Pero no fue fácil.

Tras el registro, La Casita ofrece un servicio de lockers donde los visitantes pueden dejar sus pertenencias. Hay que pagarlo aparte. “Recuerdo que el primer día llevaba muchas cosas, así que decidí dejarlas allí. Hoy día de loco me llevo cosas porque me puedo ahorrar perfectamente la renta de un locker”. Raúl rememora la sensación de estar ante una cueva de Alibabá cuyos recovecos no podía conocer sino transitándola y rastreándola casi a ciegas, a través de los olores penetrantes, del tacto de cuerpos y paredes, y del sonido de los cuchicheos y gemidos. “Era gigante, gigante. Hoy sé que son dos casas de tres plantas, pero en aquel momento no lo sabía. Lo viví con una enorme sensación de incertidumbre y al mismo tiempo de enorme curiosidad por seguir avanzando y descubrir qué había más allá, más al fondo, qué había en cada una de esas habitaciones. Te dejas llevar por los sonidos que escuchas, los pasos, puntualmente la luz de algún celular que se prende. El primer día que accedí a La Casita fue muy emocionante, mi corazón latía fuerte y mis piernas no dejaban de temblar”.

Digámoslo claro: actitudes como la del médico que informó del positivo a Raúl son meramente una forma de tratar de controlar nuestras sexualidades seropositivas a partir de la prohibición moralista. Carecen de cualquier atisbo de empatía y humanidad.  Hay estrategias de prevención variadas para tener una sexualidad seropositiva sana. Pero la mentira del médico quedó resonando en Raúl durante largo tiempo, y de tener sexo varias veces por semana pasó a no tener ningún contacto sexual durante más de un año. Con tan sólo 18 años, necesitó tiempo para reaccionar, para entender que sí tenía derecho a su sexualidad. Para ello, fueron claves dos estrategias: conversar con otras personas en su situación y explorar las potencialidades de su cuerpo y su deseo en los cuartos oscuros. La Casita es su preferido.

“Entré y exploré un poco los lugares. Había una sala porno, y una sala de bondage, de esta onda de la dominación. Y así fue como empecé a conocer la diversidad de las prácticas sexuales que existen, a las que muchas veces se las trata como patologías acá afuera, pero no son patologías. Son simplemente prácticas diversas. Si utilizas el cuarto del bondage, sabes que siempre se va a practicar bajo consenso”. La Casita es también una espacio de aprendizaje y exploración sobre el propio deseo y el deseo de los demás, sobre comunicación. “Antes de ir no habría sabido distinguir el sado como práctica sexual consensuada del sado criminal. ¡Ahora sí! Pero en aquellos momentos, hasta miedo me podría haber dado una escena de ese tipo”.

Raúl reclama que las personas seropositivas reivindicamos demasiado poco nuestro derecho al placer. “Las personas con VIH vivimos rodeados de muchísimos mitos y de la satanización, y conversar sobre nuestro placer y explorarlo es clave para combatir esa dinámica”. Para él lo fue, sin duda. Hablar fue el primer paso para poner fin a más de un año de abstinencia y volver a creer y practicar su derecho a una sexualidad plena. Ahí entraron en juego los cuartos oscursos, que se convirtieron en espacios terapéuticos: “descubrí que los cuartos oscuros funcionaban para mí como unos santuarios donde festejar mi cuerpo. Allí no tenía que hablar, ni exponerme al miedo de los demás, o a los prejuicios. Me sentía completamente liberado, y a partir de ellos pude reconstruir mis relaciones sexo-afectivas.”

“Las primeras veces me encontraba nervioso, pero muy excitado. Sentía mariposas en el estómago, pero no románticas precisamente. Se me secaba la boca y los labios, quizás por la sensación de clandestinidad que se vive. Pero siempre muy emocionado porque podía experimentar placer, sin necesidad de hablar ni de explicar nada. Sin necesidad de que me señalaran, enjuiciándome por mis prácticas, o por un diagnóstico. Entré y había música, voces haciendo la negociación, acercamiento entre ellos. Me fui perdiendo entre aquellos pasillos, la misma oscuridad permitía que no nos viéramos fijamente a los rostros, y eso me ayudó a tomar la decisión y dar los pasos. Mi cuerpo en plena celebración disfrutaba de cada uno de aquellos cuerpos que yo exploraba y que me exploraban a mí”.

Su camino hasta recuperar la sexualidad fue innecesariamente largo por la falta de recursos sociales que informen sobre cómo poder continuar disfrutando del cuerpo tras el diagnóstico de forma sana y plena. Fuera de La Casita hubo momentos tensos, reacciones agresivas de parejas sexuales al conocer su estatus serológico: “Aunque antes me causaban mucho dolor, hoy en día no contesto a esas reacciones, no me importan. Pero quiero dejar claro que lo que no me importa no es el hecho de que la otra persona esté en riesgo durante alguna práctica. Es mucho más seguro tener sexo con alguien que se sabe positivo, que está bajo tratamiento, o que conoce las estrategias de reducción de riesgo. Si esas reacciones no me importan es porque están basadas en la ignorancia o en el miedo irracional.”

Aunque los cuartos oscuros tienen la mala fama, lo cierto es que funcionan como heterotopías de responsabilidad sexual. Fuera, son abundantes los casos en que tras una transmisión, la persona recién infectada culpa al transmisor de la infección, aunque ambos hubieran decidido de mutuo acuerdo follar sin condón. La Casita es un modelo de lo que debería funcionar también fuera: nadie tiene derecho de pedir cuentas a nadie por las decisiones que él mismo tomó. Acudir a ese laberinto de fluidos y olores supone un ejercicio de madurez sexual en el que cada cual sabe que el consenso en las prácticas se puede alcanzar tanto conversando (rara vez) como con miradas y gestos (mucho más frecuente), pero que uno mismo es el único soberano de su cuerpo y de sus decisiones, y nunca podrá imputar a otra persona lo que él mismo decidió hacer, independientemente del estado serológico o farmacológico del otro. La principal norma de salud sexual de La Casita y otros espacios similares es la CO-RESPONSABILIDAD en salud sexual, es decir, todas las personas participantes deben responsabilizarse de sus decisiones y asumir sus consecuencias sin culpar a nadie más. Ser adultos también para la salud sexual, vamos.

“Eso me hizo sentirme completamente liberado. Tenía esta parte de revelar o no mi diagnóstico a mis parejas sexuales, y esto me creaba un gran conflicto, por el cargo moral, o social, el juicio y verme colocado contra la pared. El miedo impedía en gran parte que yo recuperara mi vida sexual, aunque mi cuerpo funcionara perfectamente normal. Me costó mucho trabajo comenzar a ir a cuartos oscuros, pero lo que me llamó fue sobre todo la idea de no tener que revelar nada. La idea de no tener que dar explicaciones. Entendí que tenía el derecho a callarme y que un cuarto oscuro me permitía no hablar. Y también entendí muy claro que cada uno decide sobre su propio cuerpo, que yo no soy responsable de que otra persona decida coger sin condón o no esté informada sobre el asunto.”

La existencia de los cuartos oscuros no se entiende sin ser conscientes de la historia de criminalización de las prácticas homosexuales a lo largo de la historia. Perseguidos y abocados a la clandestinidad, gays y lesbianas han creado históricamente multitud de espacios alejados de las miradas represivas. Desde allí han cuestionado las reglas de fuera y luchado por construir un mundo a su medida, aunque ese mundo se limitara a esos espacios clandestinos. Por ello, los cuartos oscuros son antes que nada espacios de resistencia.

No hay que irse muy lejos en la historia para entender esta clandestinidad forzada. “Yo comencé a reconocerme como una persona gay a partir de los 15 o 16 años. Fue muy difícil, enfrenté un rechazo de mi entorno. Mi propia familia me sometió a colegios religiosos para intentar ‘curarme’ de mi identidad políticamente gay. No obstante, siempre viví una sexualidad muy placentera, pero no me quedaba otra opción que la reclandestinidad. Mis primera relaciones sexuales fueron con totales extraños, que conocí en aquel entonces por medio del cruising, literalmente en la calle, porque no existían las tecnologías que hoy tenemos. Coger en la calle con extraños también conlleva riesgos, y no sólo de infecciones, sino de violencia física. No faltan las ocasiones en que estás haciendo cruising y llega un policía que te quiere violentar de alguna forma, extorsionar, golpear, y en el peor de los casos hasta matar”.

Raúl se ha construido a partir de esos lugares clandestinos de resistencia: el cruising le ayudó a autoafirmar su deseo sexual hacia los hombres, a pesar de la represión de su entorno familiar; los cuartos oscuros le ayudaron a recuperar su sexualidad tras el diagnóstico, a pesar de la sentencia de su médico. Si existe La Casita es porque el mundo de afuera sigue persiguiendo las sexualidades no normativas y criminalizando la seropositividad.

Raúl folla a pelo a menudo, y no lo hace por desconocimiento de los riesgos para su salud, ni por interés alguno en dañar a nadie. Es coordinador de la Red de Jóvenes Positivos para América Latina y el Caribe, así que es un activista que sabe todo lo que hay que saber sobre VIH. Su visión sobre el uso del condón es rica en matices: “el condón es la mejor herramienta para prevenir infecciones de transmisión sexual que tenemos. Yo reconozco su importancia y su eficacia, y lo promuevo siempre entre la gente con la que me involucro. Pero a veces las campañas de salud sexual no tienen en cuenta la diversidad humana. Para que las campañas sean efectivas, también hay que reconocer que el condón no es para todo el mundo. No reconocer que hay personas a las que el uso del condón las limita es vulnerarlas aún más. No podemos dejar atrás a todas aquellas personas que no utilizan condón. Ser conscientes de que no todos van a usar condón nos ayuda, porque nos permite abrir otros caminos a la prevención”.

Entonces, ¿qué lleva a alguien que está tan bien informado y es sexualmente activo a no usar condón? “Es muy importante enfatizar que son decisiones autónomas, libres y consensuadas. Para mí, el condón es una barrera muy fuerte para tener una entera comunicación con la otra persona. A veces reduce el erotismo, y no lo disfruto tanto. Yo, por lo regular, no uso condón cuando soy penetrado; pero cuando soy el que penetra suelo utilizarlo. En La Casita normalmente no te pones en una esquina a platicar sobre si vas a usar condón o no. Por eso en La Casita se da un tipo de madurez sexual que consiste en ser consciente de que la sexualidad consiste en la explotación de formas de comunicación muy alternativas, pero tan serias y formales como cualquier otro canal de comunicación. A lo que voy es que no necesitas usar las palabras, simplemente te dejas llevar por el momento, la ocasión, entre miradas y tactos puedes darte cuenta que la persona desea o no usar condón. Yo siempre cargo mis condones a la mano, y si veo que el chico desea usarlo, yo lo voy a usar, eso no hay duda. Pero si entiendo que no quiere usarlo, yo también hago una introspección y tomo una decisión. ¿Qué es lo que a mí me mueve a no usar un condón? Tiene que ver mucho con el erotismo, con el placer, con que no haya barrera entre yo y la otra persona, con jugar a la entrega, a ser dominado en un sentido erótico, con el intercambio de fluidos, el intercambio de temperaturas, ser apropiado por un momento en un contexto de juego erótico.”


El reclamo es claro: “Basta ya de satanizar el no uso del condón. Comencemos a hablar también de quienes no lo usamos por decisión propia. No lo hacemos con la idea terrorista de infectar a todo el mundo o de atraer todas las infecciones al propio cuerpo. Sino con la idea de construir personas autónomas, libres y con el poder de decidir lo que más les convenga.”

Raúl continúa asistiendo a La Casita siempre que tiene la oportunidad de viajar hasta la Ciudad de México. Piensa que el servicio aún podría mejorar, pues tener que pagar la entrada supone una forma de privatización de la sexualidad. Sugiere que estos cuartos oscuros sean de titularidad pública, gratuitos, como un servicio social más. Está convencido de la necesidad de continuar explorando su sexualidad. La noche en que terminé de escribir este artículo preguntaba abiertamente por Facebook si alguno de sus contactos estaba interesado en el bondage.

 

Me interesa qué piensas sobre este tema. Puedes escribirme abajo en los comentarios, en Facebook, o en amorsexoserologia@gmail.com

Éste es un post de ASS- escrito por Miguel Caballero para Imagina Más

STAY IN THE LOOP

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  Llegando a 50 metros                        12.24am En tu portal                                         12.25am Me esperaba justo del otro lado de la puerta, cortándome el paso. Los ojos verdes, el pelo color ceniza, muy rizado, barba lampiña, la sonrisa amable y seductora de un desconocido. En la cara tenía una sombra, como de quien se ha limpiado mil veces el maquillaje al bajar del escenario. Era acróbata en el circo y poeta. Nacimos en dos extremos opuestos del universo, pero él también hablaba español. Bajamos Lenox y paramos un taxi a la altura de la 135, que nos llevó a su casa. Una tórrida noche del verano neoyorkino. En mi teléfono hay un hiato de once horas. Lo que viene ahora me lo dijo muchos días antes. Hola, antes que nada                         1.14am quería decirte que me parece muy valiente tu sinceridad acerca del VIH   De hecho, creo que leí un                    1.14am artículo en internet sobre ti hace ya algún tiempo   ¿Puede ser?                                          1.15am   Y leo casi todo lo que tiene                  1.17am que ver con ello  

Hola                                                1.38am

Sí, igual sería en mi blog:

ASS- Amor, Sexo

y Serología

De Imagina Más                             1.39am

Vaya autopromo que me                1.41am

estoy haciendo

  No era mi plan quedar esa noche, sino el sábado. Pero el sábado era mi última noche en Nueva York, así que le propuse adelantarlo, más por miedo que por ansia. Miedo a que pasara algo fuerte mi última noche en Nueva York. Siempre he odiado las despedidas por la mañana, más cuando son el prefacio a varios miles de kilómetros de distancia. Nos vimos unos días antes, sobre las dos de la tarde, en uno de esos bares hipsters de la 116, de los que han echado abajo las paredes y han puesto en su lugar un par de tablas a modo de mesas para que los clientes se tomen la copa mirando la calle y de espaldas al bar. Nos vimos tras discutir por teléfono de mala manera. Queríamos contarnos nuestras respectivas historias, esta vez frente a frente. Para relativizar la mierda que nos habíamos echado por teléfono. En realidad, lo que hicimos fue mirarnos la cara y los labios con ojos de te voy a comer. Es muy guapo. Es bellísimo. Le invité a un gin tonic. Aunque a mí me interesa                   1.43am el punto de vista de la disidencia   (que supongo que                               1.43am conoces)  

¿Disidencia farmacológica?            1.51am

¿Sexual?

La disidencia del sida                           1.52am  

No sé a qué te refieres                   1.52am

  La postura que defiende que               1.52am el VIH no es la causa del sida  

Oh ya                                                1.52am

¿Tienes foto de cara?                        1.53am

Uno de los momentos más emocionantes de mi vida fue ver a Pina Bausch en El Escorial, me contó. Su única visita a España. Era 2008. Vollmond. Imagina, una luna en medio de ese palacio sepulcral, una orgía en el palacio más triste del rey más triste que dio España. Un meteorito como un elefante en medio del salón, que nadie ve, pero que todos sienten. ¿Qué hacer con un meteorito que no se ve? Pues bailar. Un meteorito y mucha agua, a veces los bailarines se escondían detrás del meteorito, a veces salían por encima de él, y lanzaban al aire botellas de agua vacías, como meteoritos. Las lanzaban como si estuvieran llenas, pero en realidad estaban vacías. Ojalá fuéramos como botellas de agua vacías lanzadas al espacio como meteoritos. Sin fluidos, puro plástico. Un meteorito en medio del salón y un montón de cuerpos frágiles que, en lugar de increpar al meteorito, se increpaban entre ellos, se escupían agua, se tiraban piedras, se besaban compulsivamente. El meteorito, inmóvil, observaba como todos se retorcían delante de él, inmóvil, se reía de ellos. El meteorito es el único que hablaba en Vollmond, los demás sólo se retorcían o se tiraban agua, que a veces eran estacas, o gemían como imbéciles en torno al meteorito. Pina Baush murió pocos meses después, era una de sus últimas representaciones. Aunque nuestra noche no empezó con su historia de Vollmond. Pero sí bajo el agua, en la ducha. Como un pacto entre amantes higiénicos, decidimos lavarnos mutuamente antes de revolver las sábanas. Nos desnudamos juntos en el baño, uno frente al otro, entre miradas de reojo y sonrisas, dijo que me lavaría con unos jabones que me dejarían las manos como la seda, y mientras lo hacía, vi cómo poco a poco iba creciendo su polla del tamaño de un antebrazo.  

Yo nunca me vi con                         1.54am

conocimientos/herramientas

para cuestionar la relación

VIH/sida. Pero en el fondo

siempre hay un acto de fe

Fe en los médicos, fe en los            1.54am

disidentes

Totalmente                                        1.55am   Y no debería ser así                          1.55am  

Yo experimento en lo social         1.55am

y sexual, en lo médico no

tengo el valor

Ni el conocimiento                        1.55am

  Para mí, no es cuestión             1.55am de fe  

Para ti es una cuestión de…            1.56am

  Yo no soy médico                        1.56am   (Por eso no hago                         1.56am diagnósticos)

La medicina es un arte, no            1.56am

una ciencia. Eso sí lo he

aprendido este tiempo.

Ni legislador (por eso no            1.56am hago leyes que prohíban los tests o los ARVs)   Pero eso no quiere decir            1.57am que no pueda observar los hechos y sacar mis conclusiones  

Bueno, pero ¿basado en?                 1.57am

Porque son conclusiones de             1.58am

un hecho biológico

Médico                                               1.58am

Siempre había creído que el            1.58am VIH/sida era algo muy real, pero sobre todo muy absoluto   Y hace unos años conocí la            1.58am disidencia por casualidad   Y vi que aquello que siempre            1.59am me habían contado y que nunca sentí la necesidad de cuestionar (porque “era lo que todo el mundo sabía y había escuchado”)   No encajaba con muchos             2.00am hechos  

¿Qué no encaja?                        2.00am

  ¿Sabes cómo funcionan los            2.00am tests de VIH?  

Más o menos                                    2.00am

  Dime lo que sepas                        2.01am  

Nada, cuéntamelo                        2.01am

Me lavó todo el cuerpo, desde los dedos de las manos hasta la punta de los pies, mientras me miraba sin pestañear y su polla crecía tanto, y tan dura, que yo ya no sabía si era indiscreción dejar de mirarle a los ojos y comenzarle a mirar sin reparo la polla. ¡Qué coño indiscreción, si hemos quedado para follar! Pero había como un pacto tácito, el de ducharnos juntos y el de mirarnos a los ojos casi sin pestañear y obviando que en los márgenes de nuestras retinas veíamos nuestras pollas inmensas crecer mientras me lavaba. También había un meteorito en esa ducha. Y nosotros nos acariciábamos en torno a él, y nos echábamos agua y piedras, y nos besábamos obsesivamente, porque el enfado del día anterior por teléfono parecía de lo más ridículo. Nos enfadamos como desconocidos igual que en ese momento nos mirábamos como desconocidos, me lavaba desde los dedos de las manos hasta la punta de los pies, desconocidos que se desean, y una polla del tamaño de un antebrazo se hinchaba delante de mí sin que pudiera siquiera mirarla.   (No me creo poseedor de            2.02am ninguna verdad, ni quiero imponer mis ideas, quiero dejarlo claro, sólo intercambiar puntos de vista diferentes)   ¿Sabías que una misma              2.02am muestra de suero sanguíneo puede arrojar resultados diferentes (positivo, negativo o indeterminado), dependiendo del país donde te realices el test?   Incluso puede variar                         2.03am dependiendo del laboratorio dentro del mismo país   (Pregúntale a tu médico, te            2.04am lo confirmará)   ¿Sabías que los mismos                 2.05am fabricantes de los tests advierten en el prospecto de que dichos tests no son capaces de detectar la presencia ni la ausencia de VIH en sangre humana?   Sabías también que lo que               2.06am se supone que detectan son ‘anticuerpos’ del VIH, ¿verdad?   Pues resulta que dichos                   2.08am anticuerpos no son específicos del VIH y pueden estar presentes en el organismo por más de 70 situaciones diferentes descritas en la literatura científica, como por ejemplo: infección vírica pasada o reciente, estar embarazada, vacunación, resfriado común, etc. ¿Me sigues más o menos?               2.08am  

Sí                                                2.09am

  Genial                                                2.09am  

Es muy interesante,                          2.10am

pero estoy agotado hoy

¿Podemos seguir mañana?            2.10am

  Claro                                                 2.10am  

Genial                                                2.10am

  Gracias por tu atención            2.10am   Normalmente encuentro             2.10am silencio  

Yo estoy abierto a escuchar             2.10am

todo

  Me alegro                                     2.10am   //Foto de cuerpo, en slip,             2.10am sin cabeza//   Te la debía                                    2.11am  

Qué bueno estás                              2.11am

//Foto de cuerpo, desnudo,             2.11am

tapando la polla con la mano,

sin cabeza//

  Yo ya no tengo fotos                        2.12am intermedias  

Pues manda las finales,                    2.12am

entonces

  Pasaríamos a “explicit                        2.12am nudity”  

It’s all fine, I’ll correspond                 2.12am

  //Desnudo frontal//                        2.12am  

Sexy                                                  2.12am

Te invito a una siesta uno                  2.13am

de estos días

Y me cuentas el resto                       2.13am

Genial                                                2.13am  

//Desnudo frontal//                            2.13am

  Me encanta                                                2.13am   //Desnudo lateral, artístico//            2.13am  

//Desnudo trasero//                          2.13am

//Polla//                                             2.13am

  //Polla//                                    2.13am   Estás muy bueno                        2.13am  

Va a ser una siesta                       2.14am

interesante

//Rostro//                                    2.14am

//Polla//                                        2.14am   //Culo//                                         2.14am   //Torso//                                        2.14am   //Polla//                                          2.14am   //Torso, con rostro//                        2.14am   Eso parece                                      2.14am  

Qué bueno estás                               2.14am

Hablamos mañana                             2.15am

  fullsizerender-4 Pasamos a la habitación, casi en penumbra, con una de esas luces anaranjadas en un rincón, dejamos caer las toallas y nos tumbamos. Yo siempre he tenido sueños muy vívidos, siempre comienzo a soñar antes de dormirme. Hay unos segundos en los que no estoy completamente dormido, pero el sueño ya ha comenzado. Es como meter los pies en el agua para tantear la temperatura antes de zambullirse de lleno. La noche trascurrió como esos minutos aún de vigila, con los pies mojados, en que uno ya comienza a soñar.   ¿Qué tal tu día de trabajo?            1.13pm  

Bien                                                1.14pm

Aquí asándome de calor                1.14pm

en casa

Escribiendo, trabajando,                 1.14pm

yendo al gym y comiendo

como un cerdo

¡Qué buen plan!                             1.14pm   Yo en el hospital                             1.14pm   Esperando para ver a una             1.15pm amiga ingresada con VIH   Que se niega a tomar ARVs            1.15pm  

Ooops                                                1.15pm

  Pero ya está mucho mejor            1.15pm   Y resiste el chantaje                         1.15pm emocional de los médicos  

¿Cómo tiene las defensas?            1.15pm

  No lo sé                                             1.16pm   Ahora entraré                                    1.16pm  

¿Y por qué crees que se                  1.16pm

puso enferma?

  No lo sé                                            1.16pm   En realidad sólo la conozco             1.16pm de un grupo de whatsapp  

¿Y por qué crees que lo de            1.17pm

los médicos es un chantaje?

  Luego te cuento                               1.31pm   Ya me han dejado pasar                   1.31pm  

Ok                                                    1.36pm

  Mi amiga está genial                          3.12pm   Es una mujer fuerte                            3.12pm   Ha estado ingresada por una            3.15pm neumonía por hongos jirovecii (o lo que antes llamaban neumonía por neumocistis carini, una enfermedad definitoria de sida, pero que también se da en seronegativos)  

¿Tú crees que es casualidad            3.17pm

su diagnóstico de VIH y esta

neumonía?

Que no están relacionados,             3.18pm

quiero decir

  Creo que tiene que ver con               3.19pm otras causas   Lleva un tiempo muy                          3.20pm deprimida  

¿Tú tienes alguna formación            3.20pm

médica? Lo pregunto por

curiosidad

No más que tú                                    3.20pm   Jejeje                                                   3.20pm   (Por suerte)                                         3.20pm   No soy médico                                   3.21pm   Ni nada parecido                                 3.21pm  

Y la depresión, ¿con qué la            3.21pm

relaciona ella?

  No me ha contado mucho                    3.22pm   Pero tuvo otro ingreso hace                   3.22pm un año   Y lo pasó muy mal                                  3.22pm   Es seropositivo desde 1990                    3.22pm   Su primera pareja murió                         3.22pm (ella cree que de AZT)   Cuando ella tenía 22 años                    3.23pm   Una historia dura                                 3.23pm   Ahora está bien                                   3.23pm   Y pronto le darán el alta                       3.23pm  

¿Está bien? ¿Con depresión             3.22pm

y neumonía? Ok.

  Me refiero en comparación                    3.24pm con cómo entró en el hospital   Está muy bien de ánimos                       3.24pm  

Entonces parece que no la            3.25pm

han cuidado tan mal en el

hospital

Sí                                                             3.25pm   Gracias a que ella se ha                          3.26pm negado a tomar ARVs en combinación con antibióticos   Le han estado presionando                     3.26pm y tratando como a una niña para que lo hiciera desde que entró   ¿Sabes que hay gente con un                  3.26pm diagnóstico de más de 25 años que nunca ha tomado ningún tipo de terapia antirretroviral y están sanos y vivos?  

Por supuesto. Tengo un amigo         3.28pm

así

Se llaman supercontroladores           3.28pm

  Ya…                                                3.28pm  

Algunos estudios para la                  3.28pm

vacuna parten de investigar

cómo funcionan sus organismos

Pero ¿sabes otra cosa que              3.28pm

tienen en común?

  Dime                                                3.28pm  

Que ellos, como tu amiga,              3.22pm

sobrevivieron, pero vieron

morir a decenas de personas

a su alrededor

El amante disidente dejó encendida sólo la tenue luz anaranjada. En el armario guardaba cincuenta botellas de vino, que sus amigos le traían de todos los lugares que visitaban. Una bodega en el armario. Cerró la puerta, dejó caer la toalla, y me preguntó qué música me gustaba. Le pedí el Pequeño Vals Vienés de Lorca, cantado por Silvia Pérez Cruz. Fuera, un patio de vecinos inmenso dormía apuntando con sus ventanas negras a nuestra ventana anaranjada, completamente abierta. Éramos una llama en la noche tórrida, y ahora lluviosa, de Nueva York. Yo estaba tumbado en la cama, desnudo, y él sobre mí, sonreía desde su mirada oscura, En Viena hay diez muchachas, y me dijo bajito que le encantaba la atmósfera que creaba esa música, y un hombro donde solloza la muerte, yo le dije hacía poco había asistido a un homenaje gitano a Lorca, y un bosque de palomas disecadas, me miraba desde arriba mientras yo apretaba su cintura desnuda contra la mía, en el museo de la escarcha, le besaba el pecho cubierto con una fina capa de vello, hay un salón con mil ventanas, él me chupaba cada milímetro de mi piel blanca contra su piel levemente bronceada, ¡ay, ay, ay, ay!,

ahí dejamos de hablar: toma este vals con la boca cerrada.

 Este vals, este vals, este vals, este vals, me besaba el cuello, de sí, de muerte y de coñac, mis manos eran dos lijas, que moja su cola en el mar, y me chupaba los dedos, como para decirme que no importaba, donde juegan tu boca y los besos, bajaba hacia mi vientre y me olía el pene, los testículos, las piernas, hay una muerte para piano, apenas rozando mi piel con sus labios, y yo respirando profundamente, que pinta de azul a los muchachos, yo exigiéndole respuestas a todas mis preguntas, hay mendigos por los tejados, cuando yo no tengo respuestas a las suyas, hay frescas guirnaldas de llanto, me levanta las piernas, ¡ay, ay, ay, ay!,

y me acaricia el culo con la punta de su polla descomunal: toma este vals que se muere en mis brazos.

Y así seguimos toda la noche, jugueteando. Yo ese día había leído sobre el teatro foro, en el que los espectadores pueden interrumpir la representación en cualquier momento, levantarse, alzar la mano, parar la escena, y cuestionar las decisiones de los personajes. Él fue el espectador rebelde de mi teatro foro. Yo tenía toda mi obra montada, bien estructurada y ensayada, mi blog, mis artículos, mi historia coherente, mis charlas. Hasta que él levantó la mano, se puso en pie, no abruptamente, sino como seduce un macarra, te mira con ojos tiernos mientras tú sabes que te está hurgando en la llaga. Y lo dejas. Aquella noche él tenía muchas preguntas, yo tenía muchas preguntas, y ninguno sabíamos en qué podía consistir la verdad. Sólo nos quedaba improvisar.

Pero, tú ¿quién coño eres?            3.41pm

Tú, como seronegativo, ¿cuál            3.41pm

es tu ética? ¿Cómo te

atreves a hablar de la no

existencia de la relación entre

un virus y unos síntomas que

tú no padeces?

 

Dicho de otra forma:                        3.41pm defendiendo esta postura,

tú en realidad no te juegas

nada. Pero nosotros nos

jugamos mucho.

  …   Estamos en el mismo                        4.16pm barco, Miguel  

¿Qué quieres decir?                        4.16pm

¿Tú también vives con VIH?            4.16pm

  No                                                4.17pm   Yo vivo con un diagnóstico            4.17pm de VIH        

Me interesa qué piensas sobre este tema. Puedes escribirme abajo en los comentarios, en Facebook, o en amorsexoserologia@gmail.com

Éste es un post de ASS- escrito por Miguel Caballero para Imagina Más

                                 

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    Si se tiene en cuenta que en PubMed, algo así como la Wikipedia de las publicaciones médicas, hay alrededor de 800 artículos que relacionan «mujer VIH y salud mental», puede ser que haya alguna relación. Voy a resumir, libremente y por mi cuenta, un estudio recién publicado por varias mujeres, entre ellas Alice Welbourn. A Alice la conozco personalmente, y verla a ella es verle la cara a la primera generación que se infectó con VIH cuando, esto es otro tópico que se usa mucho, el VIH era una sentencia de muerte. Tan tópico como cierto, lamentablemente.

    A ver, para empezar, en inglés se llama «mental health» a la salud mental, pero me parece que no tiene el mismo matiz que aquí, pues se usa de una manera más generalizada, como, digamos, a good mental health sería como tener tu mente en forma. Pues a través de un estudio

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