Como sus hermanas A y C, la hepatitis B es una infección de transmisión sexual (ITS) vírica. Concretamente nos viene a través del VHB (la medicina no se complica, estas siglas significan Virus de la Hepatitis B).

Te estarás preguntando, ¿cómo puedo infectarme con el VHB?Básicamente por el contacto con sangre, semen, saliva, fluidos vaginales, o de manera vertical (de madre a hijo antes o durante el parto) de una persona que tenga esta ITS. De hecho, es importante que conozcas que una práctica de alto riesgo para infectarse con el VHB es el sexo anal sin preservativo.

También debes tener en cuenta, para no entrar en pánico, que el VHB no se transmite a través de alimentos o agua que estén contaminados, como ocurre con la hepatitis A. La mala noticia es que sí puede llegar a sobrevivir hasta siete días fuera del organismo, manteniendo durante ese periodo su capacidad para infectar. En algunos casos puede generar con el tiempo una infección hepática crónica que desemboque en cirrosis o cáncer de hígado.

Normalmente la hepatitis B no tiene síntomas, pero eso no impide que pueda transmitirse. A veces provoca malestar general, pérdida de apetito, náuseas, fatiga, dolor abdominal, diarrea y coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia). Ya sabes que lo recomendable es hacerse un chequeo completo de ITS al menos una vez al año, por si se nos está escapando alguna que no haya dado la cara, pero si estás teniendo los síntomas que acabamos de mencionar es conveniente que consultes con un médico, sobre todo si empiezas a ver que eres de color amarillo sin ser tú nada de eso.

Si no tienes ningún síntoma pero sí una sospecha, o directamente todo apunta a que tienes hepatitis B la única manera de averiguarlo será mediante un análisis de sangre. Ten en cuenta que la simple observación de los síntomas –si aparecen- no permite diferenciar este tipo de hepatitis de otros.

Una vez confirmado que has contraído VHB no hay mucho que hacer: no existe tratamiento para la hepatitis B y esta acaba curándose por sí misma. Si aparecen los síntomas que hemos indicado antes lo único que debes hacer es reposar y mantener una correcta alimentación e hidratación, que permita reponer lo perdido a causa de los vómitos y la diarrea. En fases crónicas sí puede hacer falta administrar algunos medicamentos antivirales.

Ya sabes que en el maravilloso mundo de la prevención de ITS hay grietas por las que se nos escapa de vez en cuando alguna infección. Piensa que algunas no dan síntomas o estos tardan en aparecer, por lo que las transmitimos/adquirimos sin haber podido prevenirlo. No obstante,  la hepatitis B se puede prevenir mediante vacuna, uso de preservativos y evitando compartir objetos de higiene personal.

Rafael San Román, psicólogo

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